
Foto: X @WhiteHouse
El frío polar que atraviesa Estados Unidos parece contrastar con la candente fricción que vive Minneapolis con el Gobierno Federal. Luego de la muerte de dos personas a manos de las fuerza del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), el gran centro urbano se convirtió en uno de los mayores polos de oposición al Gobierno de Donald Trump, pero también pasó a representar una de las mayores crisis internas para el mandatario.
Luego del asesinato de Renée Good por parte de agentes del ICE el 7 de enero, el Gobierno nacional justificó el accionar como defensa propia a lo que consideraron "un acto de terrorismo interno". En ese entonces, la secretaria de Seguridad, Kristi Noem, aseguró desde Texas que el hecho "es la evidencia de los ataques que sufren diariamente los agentes de ICE y nuestras fuerzas del orden".
Sin embargo, con la muerte de Alex Pretti en medio de las masivas protestas que acapararon las calles de Minneapolis el 24 de enero, el hecho parece haber sacudido la narrativa del Gabinete republicano, mostrándose dispuesto a seder a las peticiones del estado gobernado por el demócrata Tim Walz.
Alex Pretti, el manifestante abatido por las fuerzas del ICE el 24 de enero en Minneapolis. Fuente: X @AasmaShaukatMD
Trump, afirmó este lunes 26 de enero que su administración está "revisando todo" respecto al despliegue de agentes federales en Minnesota. Según declaró el propio Trump, sostuvo un "diálogo muy productivo" con el gobernador Walz, en el cual discutieron la posibilidad de reducir la presencia del ICE y la CBP [Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza] en el estado.
"Me llamó para solicitar que trabajáramos juntos [...]. De hecho, parecíamos estar en la misma sintonía", publicó Trump en Truth Social, en un cambio de tono respecto a sus recientes críticas a las autoridades locales. Además, aseguró haber hablado con el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y adelantó que Tom Homan, el "zar de la frontera", se reunirá con él el martes 27 de enero.
Miles de manifestantes desfilando por las calles de Minneapolis. Fuente: X @ClaireMax
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que se evaluará retirar a los agentes de CBP y el ICE. "Si Walz y el alcalde [Jacob] Frey implementan medidas de cooperación de sentido común, ya no será necesaria la presencia de la CBP para apoyar al ICE [Servicio de Control de Inmigración y Aduanas] sobre el terreno en Minnesota", aseguró.
Giro de narrativas
Un día después de que Renée Good fuera abatida en su auto por el ICE, el vicepresidente JD Vance constató que "el precedente aquí es muy simple. Tienes un funcionario encargado de hacer cumplir la ley federal que participa en la aplicación de la ley federal. (...) Ese tipo está protegido por inmunidad absoluta. Él hacía su trabajo".
Aunque el 22 de enero, el vicepresidente refractó su opinión al indicar que no cree haber dicho que los oficiales bajo la administración Trump que cometan malas acciones deban obtener inmunidad. "Por supuesto que vamos a investigar el tiroteo a Renée Goods, los investigaremos de una manera que respete el derecho de las personas y nos aseguraremos que, si alguien hizo algo mal, enfrente acciones disciplinarias", afirmó.
Este giro se vio reflejado también en el presidente Trump. Luego de la muerte de Pretti, el mandatario comentó a The Wall Street Journal: "Estamos investigando, estamos revisando todo y pronto tomaremos una decisión". Esta predispoción contrasta con la batalla que tenía con Walz a quien culpó de perder control en la ciudad, acusándolo de no permitir que los agentes federales realicen su trabajo sin interferencias.
Aun así, defiende la versión oficial de que Pretti fue neutralizado por portar armas. "No me gusta ningún tiroteo. No me gusta. Pero tampoco me gusta que alguien vaya a una protesta con un arma muy potente, completamente cargada y con dos cargadores llenos de balas. Eso tampoco está bien", señaló.
Si bien el Departamento de Seguridad (DHS) informó que el manifestante portaba una pistola semiautomática de 9 mm, los videos muestran cómo el manifestante ya se encontraba desarmado y reducido al momento de recibir el primer disparo.
En efecto, su muerte impulsó una nueva ola de protestas en la ciudad del medio oeste, generando más presión sobre Washington. Como consecuencia, varias voces republicanas han instado al Gobierno federal a investigar el hecho y a retirar los 3 mil agentes del ICE de Minnesota.
"Debe llevarse a cabo una investigación exhaustiva e imparcial sobre el tiroteo de en Minneapolis, que es el estándar básico que las fuerzas del orden y el pueblo estadounidense esperan tras cualquier incidente con disparos en el que esté involucrado un agente", puntualizó el senador republicano de Carolina del Norte, Thom Tillis.
Mientras que el representante republicano por Kentucky, James Comer, aseguró en Fox News que "si yo fuera el presidente, pensaría: ‘Si el alcalde [de Minneapolis] y el gobernador [de Minnesota] van a poner en peligro a nuestros agentes de ICE, y existe la posibilidad de que se pierdan más vidas inocentes, quizás deberíamos ir a otra ciudad y dejar que la gente de Minneapolis decida’".
Los demócratas advirtieron que la muerte de Pretti puede impulsarlos a bloquear un proyecto de ley de gasto público, lo cual aumentaría las posibilidades de un nuevo cierre del gobierno.
"Los demócratas buscaban reformas sensatas en el proyecto de ley de gasto del DHS, pero debido a la negativa de los republicanos a oponerse a Trump, el proyecto es totalmente insuficiente para controlar los abusos del ICE. Votaré en contra", publicó el líder de la minoría demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, en X.
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