Ciudad de México,
Ali Figueroa
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress)
En medio de una coyuntura administrativa por el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Estados Unidos busca ampliar su programa de vigilancia electrónica para extranjeros. Con una extensión de 18 meses propuesta por la Casa Blanca, la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) responde a los agentes considerados como amenaza por Washington.
De acuerdo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la ley FISA es un instrumento fundamental para prevenir la influencia de agentes extranjeros que busquen desestabilizar al país desde su interior. Ante la ola de órdenes ejecutivas para responder a las amenazas consideradas como materia de seguridad nacional por Washington, tales como el Gobierno de Irán y el narcotráfico en México, el mandatario señaló que ordenó la extensión de esta ley para un periodo de 18 meses.
"Desde el primer día de mi histórico segundo mandato, mi administración ha trabajado sin descanso para asegurar que estas reformas se lleven a cabo de manera agresiva en todas las ramas del Poder Ejecutivo", informó el presidente Donald Trump en la red social TruthLa ley creada en 1978 requería autorización judicial otorgada por un tribunal para iniciar cualquier proceso de investigación dirigido a sospechosos extranjeros. Sin embargo, durante la administración del expresidente Barack Obama en 2009, la ampliación de FISA bajo la sección 702 otorgó al gobierno de Estados Unidos la facultad de realizar espionaje electrónico bajo motivos de presunto terrorismo sin pasar por los filtros de ley.
Asimismo, el Centro Brennan por la Justicia (BC) agregó que el acta contra el espionaje se amplió para considerar a los propios ciudadanos estadounidenses. Entre los casos documentados por la organización, resaltan las violaciones a la privacidad cometidas por el Buró Federal de Investigación (FBI) a una serie de manifestantes asociados con el movimiento social Black Lives Matter.
Por su parte, voceros del Partido Republicano mencionaron que FISA requiere una serie de pasos y revisiones previas para garantizar la integridad de la ley. En particular, el representante Thomas Massie señaló que las autoridades deben ofrecer garantías a los ciudadanos estadounidenses.
Entre las garantías mencionadas, destacó que se debe solicitar autorización del tribunal antes de iniciar la vigilancia contra los ciudadanos estadounidenses. Para Massie, las funciones de FISA representan una amenaza de privacidad y administración para los propios funcionarios estadounidenses.
Pese a representar una herramienta útil para su gobierno, Trump acusó a las presidencias anteriores de cometer sabotaje político contra su campaña presidencial. Según el mandatario, los demócratas iniciaron campañas de espionaje contra el republicano y personas cercanas a su círculo político para prevenir su victoria electoral en 2016 con la ayuda de FISA.