Fisuras en la OTAN: Groenlandia causa una escalada de tensión entre Europa y EEUU

 19-01-2026
Axel Olivares
   
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Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)

Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)

Donald Trump desató una nueva ola de tensión diplomática entre Estados Unidos y Europa al insistir en la anexión de Groenlandia, lo cual fue rechazado enérgicamente por Dinamarca y gran parte de Europea. Esta escalada llevó a Washington a imponer aranceles del 10% a productos europeos desde el 1 de febrero de 2026, con un incremento previsto al 25% en junio si no se concreta la compra de la isla. Como contramedida, Europa está evaluando responder a Estados Unidos con la misma moneda.

Los representantes de los 27 estados miembros de la Unión Europea se reunieron el domingo 18 de enero para analizar las opciones. La Comisión tiene previsto priorizar la vía diplomática, pero en caso de no tener efecto, no descarta responder con aranceles a los productos estadounidenses.

Como resultado, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) vive uno de los episodios más enrevesados a causa de las marcadas diferencias entre sus miembros.

Punto de conflicto entre Estados Unidos y Europa

La controversia surgió cuando el presidente estadounidense reafirmó su intención de adquirir Groenlandia, al considerar que su ubicación estratégica es clave para la seguridad de Estados Unidos y el mundo. "Vamos a hacer algo en Groenlandia, les guste o no, porque si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia", afirmó Trump a solo días de que las fuerzas estadounidenses ingresaran a Venezuela para capturar a Nicolás Maduro.

Como respuesta, Dinamarca, que tiene autoridad sobre la isla desde hace más de dos siglos, recibió el respaldo de Alemania, España, Francia, Italia, Polonia y Reino Unido, quienes publicaron un comunicado conjunto el 6 de enero afirmando que "Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y Groenlandia", señala el texto.

La negativa de Dinamarca y sus aliados desembocó en medidas arancelarias por parte de Washington contra ocho países europeos. A través de la red Truth Social, justificó la decisión en nombre de los "intereses estratégicos en el Ártico" y advirtió: "Los aranceles se mantendrán activos hasta que se cierre un acuerdo". El mandatario incluso amenazó con el uso de la fuerza y acusó a Europa de "jugar un juego muy peligroso".

Frente a la presión económica, la Unión Europea convocó una reunión de emergencia para evaluar contramedidas. El bloque contempla la activación del instrumento anti-coerción (IAC), una herramienta diseñada para responder a medidas coercitivas de terceros países. "Europa permanecerá unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberanía", expresaron en un comunicado conjunto la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el Presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Tensión entre los lazos mutuos de cada país de la OTAN con Estados Unidos

El conflicto tiene un efecto directo en las relaciones internas de los miembros de la OTAN. Si bien Trump mantiene un vínculo solemne con sus pares dentro de la organización, la mayoría no ha disimulado su oposición a los últimos planes del mandatario.

Mientras que el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que los comentarios del presidente estadounidense eran "completamente erróneos", el primer ministro Ulf Kristersson dijo que su país no se dejaría "chantajear". Por su parte, el mandatario francés, Emmanuel Macron, alentó a usar el IAC como respuesta.

Entre tanto, la postura que más llamó la atención fue la de Giorgia Meloni. La primera ministra italiana es considerada una de las líderes europeas más cercanas a Trump. No obstante, calificó de "error" la medida arancelaria. "Obviamente no estoy de acuerdo con ello", declaró el 17 de enero durante una visita oficial a Corea del Sur. Meloni participó en el comunicado conjunto que respalda a Dinamarca y apeló al diálogo para evitar una escalada mayor. Sin embargo, Italia no quedó envuelta en los aranceles del 10%.

Posibles consecuencias de una guerra arancelaria entre Europa y Estados Unidos

Si se llegase a aplicar la IAC, Europa podría desplegar aranceles, nuevos impuestos a empresas tecnológicas o restricciones a las inversiones estadounidenses, entre otras medidas económicas. Esta sería la primera vez que la UE implementa esta herramienta contra Estados Unidos.

Washington ha desestimado las amenazas. "Los líderes europeos acabarán cediendo y entenderán que necesitan estar bajo el paraguas de seguridad de Estados Unidos", afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en NBC.

De todas formas, el Grupo de Observadores de la OTAN en el Senado escribieron: "Seguir por este camino es perjudicial para Estados Unidos, perjudicial para las empresas estadounidenses y perjudicial para los aliados de Estados Unidos".

Además, señalaron que no existe "necesidad ni deseo" de una adquisición costosa o una toma militar hostil de Groenlandia, subrayando que Dinamarca y la isla ya son socios dispuestos a trabajar en la seguridad del Ártico bajo los tratados existentes. En este sentido, aseguraron que la división interna que se está generando solo puede beneficiar a China y a Rusia, las dos potencias por las que Trump se ve impulsado a avanzar sobre Groenlandia.




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