
Foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)
Las conversaciones entre Rusia y Ucrania mediadas por Estados Unidos concluyeron sin avances concretos este miércoles 18 de febrero en Ginebra, Suiza. Luego de dos días de reuniones, las delegaciones no alcanzaron acuerdos sustanciales respecto al conflicto iniciado en 2022, según confirmaron fuentes de ambos gobiernos y medios estatales.
La tercera ronda de negociaciones, liderada por el negociador ruso Vladimir Medinski, finalizó después de una sesión de dos horas. "Las negociaciones transcurrieron durante dos días. Ayer, muy largas y en diferentes formatos, y hoy, durante dos horas. Han sido difíciles, pero sustanciales", declaró Medinski a la prensa rusa, de acuerdo con la agencia TASS. Asimismo, indicó que una nueva reunión se realizará "pronto", aunque no especificó ni la fecha ni el lugar.
Por parte de Ucrania, el jefe negociador Rustem Umerov también destacó la complejidad del proceso, aunque aseguró haber observado "avances". "Es un trabajo complejo, que requiere un alineamiento entre todas las partes y tiempo suficiente. Hay avances pero en este momento no pueden divulgarse detalles", afirmó ante medios de comunicación. Subrayó además que "Ucrania sigue siendo constructiva. El objetivo supremo no cambia: una paz justa y duradera".
Desde Kiev, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski señaló que las reuniones "fueron en efecto complicadas" y acusó a Moscú de obstaculizar los progresos en las negociaciones. "Podemos ver que se ha avanzado en algunos aspectos, pero por ahora las posiciones difieren, porque las negociaciones no fueron fáciles", sostuvo ante periodistas. También expresó su esperanza en lograr un nuevo intercambio de prisioneros y civiles cautivos.
Uno de los principales puntos de fricción sigue siendo el futuro de los territorios ocupados en el este de Ucrania, así como el estatus de la central nuclear de Zaporizhzhia, actualmente bajo control ruso. Zelenski insistió en que estos temas siguen sin resolverse y consideró que Rusia demora resultados que podrían haber llevado las negociaciones a su fase final.
Durante la primera jornada de diálogo, que se extendió por más de seis horas, se discutieron temas políticos, militares y humanitarios. Las reuniones contaron con la mediación de Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca para procesos de paz, y Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
Pese a la presión diplomática de Washington, esta tercera ronda concluyó sin acuerdos, al igual que las dos anteriores celebradas en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos). Mientras continúan los esfuerzos de diálogo, la violencia persiste en el terreno.
Horas antes de los encuentros, Ucrania denunció el lanzamiento de 29 misiles y 396 drones por parte de Rusia, lo que dejó al menos cuatro muertos y provocó cortes de electricidad en el sur del país. Posteriormente, el Estado Mayor ucraniano reportó otros 28 misiles y 109 bombas aéreas guiadas. Por su parte, Rusia acusó a Ucrania de lanzar más de 150 drones contra regiones del sur y la península de Crimea, ambos territorios ocupados por el Kremlin.
Actualmente, Moscú controla cerca de una quinta parte del territorio ucraniano, incluidas zonas ocupadas desde 2014. Las autoridades rusas insisten en el dominio total de Donetsk como condición para cualquier acuerdo y advirtieron que podrían tomar la región por la fuerza si las negociaciones fracasan.
En el terreno, las fuerzas ucranianas recuperaron 201 kilómetros cuadrados durante la última semana, según un informe del Instituto para el Estudio de la Guerra. Se trata del mayor avance territorial en los últimos dos años y medio.
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