
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
En una reunión celebrada este 18 de febrero en Moscú, autoridades rusas y cubanas denunciaron el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos y abordaron posibles vías de cooperación bilateral. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, recibió al canciller cubano, Bruno Rodríguez, en el Kremlin, en un encuentro marcado por la crisis de combustible que afecta a la isla caribeña.
Durante la jornada, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, criticó con dureza las restricciones impuestas por Washington y señaló: "Hacemos un llamado a Estados Unidos para que muestre sentido común y se abstenga del bloqueo militar-marítimo de la isla de la libertad".
La reunión se enmarca en un contexto de escasez energética aguda en Cuba, intensificada tras una orden ejecutiva del presidente Donald Trump firmada el 29 de enero de 2026. Esta medida cortó el suministro de crudo venezolano a La Habana y sancionó a cualquier país que abastezca de petróleo a la isla. Desde 2024, el deterioro de la infraestructura energética cubana provocó apagones prolongados y restricciones severas en servicios básicos.
Previo a la reunión con Putin, Bruno Rodríguez sostuvo un encuentro con Lavrov. En ese espacio, el canciller cubano declaró: "Estamos prestos a un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país". Añadió además que el gobierno de La Habana mantendrá su rumbo político "inalterable" frente a las presiones externas. Lavrov, por su parte, calificó a Cuba como "un Estado hermano" y denunció que "tras más de 70 años de bloqueo, ahora incluso amenaza con endurecer sus acciones ilegítimas e inhumanas".
Hasta el momento, Moscú no confirmó públicamente nuevos envíos de petróleo a Cuba. No obstante, medios estatales rusos informaron que se evalúa retomar el suministro de crudo, suspendido desde febrero de 2025. En ese entonces, Rusia envió 100 mil toneladas de petróleo a la isla. Peskov declaró: "Brindamos asistencia a nuestros amigos", sin ofrecer mayores precisiones sobre futuras acciones concretas.
En respuesta a la crisis energética, el gobierno cubano implementó un paquete de emergencia que incluye la reducción de la semana laboral a cuatro días, restricciones en la venta de combustible y la limitación del transporte público.
Paralelamente, reportes del medio estadounidense Axios señalaron contactos informales entre funcionarios de Estados Unidos y personas cercanas al entorno de poder en Cuba. Por su parte, el coronel Juan Carlos Poey, jefe de la Dirección Antidrogas del Ministerio del Interior, afirmó: "Ratificamos que Cuba no es una amenaza para Estados Unidos", y advirtió sobre el impacto del bloqueo en la lucha contra el narcotráfico en el Caribe.
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