La guerra en Irán y la presión de EEUU sobre la OTAN dicen presente en el G7 en París

 27-03-2026
Axel Olivares
   
Portada | Internacional
Foto: X @jnbarrot

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La cumbre del G7 se convirtió en unos de los pocos escenarios que tienen Estados Unidos y Europa para mejorar su relación. Sin embargo, el acercamiento no modifica las posturas de las siete economías más poderosas del mundo.

La segunda jornada de la reunión evidenció divisiones entre las principales democracias occidentales ante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Washington intenta alinear a sus aliados con la estrategia de Donald Trump. El encuentro también reflejó tensiones por el impacto energético global tras el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Celebrada en la abadía de Vaux-de-Cernay, a las afueras de París, la reunión se desarrolló en un contexto de creciente incertidumbre internacional. Los ministros abordaron la guerra en Medio Oriente, la invasión de Rusia a Ucrania y la situación económica global, en medio de cuestionamientos a la política exterior estadounidense bajo la presidencia de Trump.

Los países europeos aprovecharon el encuentro para solicitar definiciones claras sobre los objetivos de Washington en el conflicto contra Irán. Diplomáticos indicaron que buscan evitar una escalada regional que afecte directamente la seguridad europea y los mercados internacionales, especialmente tras el aumento en los precios de la energía.

Desde el inicio de las operaciones militares el 28 de febrero, Irán respondió con ataques contra Israel, bases estadounidenses y países del Golfo. Además, estableció un bloqueo de facto en el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas, lo que intensificó la volatilidad en los mercados energéticos.

Las tensiones aumentaron tras críticas recientes de Trump a la OTAN. El mandatario llamó "cobardes" a los líderes de la Alianza por no respaldar la operación militar ni el plan para crear una ruta marítima sobre del estrecho. "Estamos ahí para proteger a la OTAN, para protegerlos de Rusia. Pero ellos no están ahí para protegernos", reprochó el mandatario.

En este contexto, el secretario de Estado, Marco Rubio, llegó al encuentro con el objetivo de recomponer relaciones con los aliados, aunque su posición reflejó prioridades internas. "No estoy aquí para complacerlos (...) Trabajo para el pueblo de Estados Unidos", afirmó a su llegada, marcando distancia frente a las preocupaciones europeas.

Fuente: X @StateDept

Fuente: X @StateDept

El bloqueo del estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los ejes centrales de la reunión. Si bien Francia se rehusó a participar del operativo estadounidense, el país organizó una videoconferencia con cerca de 35 ejércitos para evaluar una posible misión que permita reabrir la ruta marítima una vez disminuya la intensidad del conflicto.

De todas formas, París reafirmó su distancia de la guerra contra Teherán. La ministra francesa de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, afirmó que el conflicto "no nos concierne" y defendió la vía diplomática como método para avanzar.

Respecto a Ucrania, Rubio reiteró la postura estadounidense sobre una salida negociada. "Hoy, en la cumbre del G7, reiteré que el presidente Trump está comprometido a alcanzar un alto el fuego y una solución negociada a la guerra entre Rusia y Ucrania lo antes posible", escribió en la red social X.

Otro punto de fricción fue la presunta cooperación entre Rusia e Irán. Fuentes de seguridad occidentales señalaron posibles intercambios de inteligencia y asistencia técnica en drones, lo que generó preocupación entre los países del G7. "Nos preocupa profundamente la relación de larga data entre Rusia e Irán en cuanto a capacidades compartidas", declaró Yvette Cooper, secretaria de Estado para asuntos exteriores y de la Mancomunidad de Reino Unido.

Desde Ucrania, el ministro de asuntos exteriores, Andrii Sybiha, afirmó: "Tenemos todos estos datos de inteligencia que indican que Rusia comenzó a suministrar información de inteligencia y también armamento a Irán". También señaló que "Rusia está apoyando evidentemente a Irán con información sobre posibles objetivos".

Rusia rechazó estas acusaciones. "Hemos suministrado equipo militar a Irán, pero no podemos aceptar las acusaciones de que le estamos pasando información", afirmó Serguéi Lavrov en entrevista con France 2.

Los ministros concluyeron la reunión sin acuerdos concretos sobre los principales temas abordados. De hecho, la falta de entendimientos marco la contiuidad de las posturas de las potencias conrespecto a las tensiones por la guerra en Medio Oriente, el conflicto en Ucrania y la seguridad energética global, situaciones que generan cada vez más fricción entre las partes.




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