Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: X @lgarcia18572
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, advirtió el 28 de enero que su país responderá con firmeza a cualquier operación militar lanzada por Estados Unidos, La escalada de tensiones se vio impulsada por las masivas protestas en varios puntos del país, pero además Estados Unidos no quita la mira del programa nuclear iraní.
"Nuestras valientes fuerzas armadas están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de manera inmediata y contundente a cualquier agresión contra nuestra amada tierra, aire y mar", publicó Araqchi en X. Pese al tono amenazante, el funcionario reiteró que Irán mantiene disposición a un acuerdo nuclear justo, siempre y cuando sea "mutuamente beneficioso, justo y equitativo, en igualdad de condiciones y libre de coerción, amenazas e intimidación".
"Irán siempre ha acogido favorablemente un ACUERDO NUCLEAR mutuamente beneficioso, justo y equitativo, en igualdad de condiciones y libre de coerción, amenazas e intimidación, que garantice los derechos de Irán a la tecnología nuclear PACÍFICA y asegure que NO haya ARMAS NUCLEARES", afirmó
La reacción iraní se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que "el próximo ataque será mucho peor", en alusión a la "Operación Martillo de Medianoche" de junio del año anterior, que causó graves daños en instalaciones nucleares iraníes. "No hagan que eso suceda otra vez", lanzó el presidente de Estados Unidos.
Trump afirmó: "Una armada masiva se dirige a Irán. Avanza con rapidez, gran poder, entusiasmo y determinación", haciendo referencia al despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y destructores equipados con misiles. El presidente estadounidense señaló además que el portaaviones utilizado en Venezuela está "listo, deseoso y listo para cumplir rapidamente su misión, con velocidad y violencia, si es necesario".
Aun así, el mandatario consideró que Irán "volverá rápidamente a la mesa de negociación" para llegar a un trato "justo y equitativo SIN ARMAS NUCLEARES".
Como respuesta, el viceministro de Asuntos Jurídicos iraní, Kazem Gharibabadi, aseguró "si Irán es atacado, asestaremos duros golpes a los estadounidenses, especialmente a sus bases militares regionales". El funcionario del régimen islámico agregó que en Irán "no buscamos la guerra, pero ante cualquier acción o ataque estúpido por parte de Estados Unidos, estamos listos para responder con decisión para defender a nuestro país".
Irán también advirtió que, en caso de una confrontación directa, las consecuencias serían incontrolables. "Aunque quisieran lanzar un ataque limitado contra Irán, nuestra respuesta no será proporcional al ataque, pero sí adecuada, tanto que ni siquiera pueden imaginarla", sostuvo Gharibabadi ante medios extranjeros.
La tensión entre ambos países se desarrolla en un contexto de crisis interna en Irán. Desde el 28 de diciembre, el país ha sido escenario de masivas protestas. Si bien el deterioro económico fue la palanca que activó las recientes movilizaciones, varios civiles salieron a las calles para exigir el derrocamiento del Ayatolá Alí Jamenei y de la República Islámica a causa de décadas de políticas represivas.
En un total de aproximadamente 651 manifestaciones, se registró un saldo de al menos 6,221 muertos, según cifras verificadas por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) con sede en Estados Unidos. Entre los muertos se encuentran 214 fuerzas afiliadas al gobierno, 100 niños y 49 civiles que no estaban manifestándose. Además, más de 42.300 han sido arrestados por las fuerzas de seguridad.
La represión incluyó apagones masivos de Internet para cortar la comunicación entre los manifestantes y con el exterior. Por otro lado, el régimen teocrático intensificó las ejecuciones. De acuerdo con HRANA, desde el 28 de diciembre hasta el 16 de enero se realizaron 52 ejecuciones, como la del ciudadano Hamidreza Sabet, acusado de espionaje para Israel.
Ante la posibilidad de una nueva ofensiva, Irán intensificó contactos diplomáticos en la región. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos informaron que no permitirán el uso de su espacio aéreo para operaciones militares contra Irán. Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto confirmó conversaciones con representantes iraníes y estadounidenses para reducir las tensiones.
El ministro Araqchi reiteró que "la diplomacia a través de amenazas militares no puede ser efectiva ni constructiva". Asimismo, aclaró que cualquier negociación debe darse "en igualdad de condiciones, basadas en el respeto mutuo y para el beneficio mutuo", deslindándose de presiones o condiciones unilaterales impuestas desde Washington.
Contenido actualizado el 28-01-2026 19:58