Ciudad de México,
Ali Figueroa
Crédito foto: Gustavo Torres (NotiPress)
En una medida de presión diplomática, el Gobierno de Israel solicitó a países de Latinoamérica que cataloguen a la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y Hezbollah como entidades terroristas. Tras las declaraciones a cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, algunos miembros del Cono Sur respaldaron las medidas, mientras que la CGRI y las autoridades gubernamentales iraníes condenaron esa propuesta.
Durante una reunión virtual de alto nivel con cancilleres y viceministros de 8 países latinoamericanos, el ministro de relaciones exteriores israelí, Gideon Sa’ar, acusó a Hezbollah de aliarse con cédulas del narcotráfico en el continente. Como parte de las intervenciones en alianza con Estados Unidos, el vocero señaló que los operativos de Washington en el Caribe marcan un precedente clave de política exterior. Las naciones involucradas en la presión diplomática están integrados por Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay, y Perú
Gracias a las modificaciones ejecutivas emprendidas en el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, la designación de grupos antagónicos como organizaciones terroristas permite ampliar la intervención militar, agregó Sa’ar. Por ello, ante la guerra con Irán y los efectos sobre otros países con territorios y operaciones en el Golfo Pérsico, el respaldo de países latinoamericanos representa una oportunidad de cooperación diplomática y comercial a largo plazo.
Por su parte, el Departamento de Estado y el Departamento de Guerra de Estados Unidos celebraron la petición de Israel en clave territorial y energética para Irán. Frente a los objetivos estadounidenses en el estrecho de Ormuz, el secretario Marco Rubio detalló que toda medida contra el presunto terrorismo en Irán sirve un propósito: prevenir el acceso al armamento nuclear.
La solicitud de Israel a Latinoamérica para designar a la Guardia Revolucionaria de Irán como grupo terrorista fue exitosa en varios países del Cono Sur, especialmente en las administraciones de Javier Milei en Argentina, y de Daniel Noboa en Ecuador. Frente a los cambios en el mapa político de la región con los resultados electorales de 2024, la influencia israelí en clave de seguridad nacional respalda la intervención de Estados Unidos con el apoyo de los países considerados de derecha en el espectro político.
Asimismo, con medidas como la intervención en el Caribe, misma que culminó con la aprehensión del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, la petición de Israel ocurrió en un contexto de amenazas de Irán contra Estados Unidos. Según medios iraníes locales, la CGRI adviritó que podría tomar represalias contra los centros industriales de la región. Ello con especial atención a las instalaciones estadounidenses en medio de una coyuntura energética con efectos sobre los combustibles fósiles a nivel global