Bogotá,
Patricia Manero
Crédito foto: Patricia Manero (NotiPress/IA)
El Gobierno de Colombia rechazó la forma en que Ecuador presentó la derogación de medidas arancelarias al comercio bilateral y sostuvo que esa decisión responde a resoluciones de la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN). La postura colombiana añadió un nuevo punto de tensión diplomática entre ambos países, en medio de cuestionamientos sobre comercio exterior, frontera colombo-ecuatoriana e integración regional andina.
En Bogotá, el pronunciamiento se produjo después del anuncio de retirar, desde el 1 de junio de 2026, las medidas arancelarias de Ecuador a productos colombianos. Colombia señaló que la eliminación debe entenderse como resultado de "las órdenes perentorias" de la Comunidad Andina (CAN) y no como una decisión derivada de coyunturas políticas internas.
La Secretaría General de la CAN informó el 25 de mayo que recibió recursos de reconsideración de Ecuador y reclamos de Colombia frente a las resoluciones 2581 y 2582. La primera calificó como restricción al comercio subregional la habilitación exclusiva del paso de Rumichaca para mercancías colombianas, mientras la segunda calificó la tasa de control aduanero como un gravamen contrario al Programa de Liberación de la CAN.
El conflicto comercial entre Colombia y Ecuador escaló desde enero de 2026, cuando Ecuador anunció un arancel de 30% a productos provenientes de Colombia. La Cancillería colombiana registró esa medida en una declaración oficial sobre la situación bilateral y la atribuyó a señalamientos ecuatorianos sobre cooperación en seguridad fronteriza.
Colombia sostuvo que presentar la derogación como una medida de buena voluntad "desdibuja su fundamento jurídico e institucional". También advirtió que esa lectura puede afectar la confianza de los sectores productivos, así como el desarrollo de las relaciones económicas bilaterales entre ambos Estados.
La Comunidad Andina había ordenado a Ecuador y Colombia retirar aranceles recíprocos en un plazo de 10 días, mediante resoluciones emitidas el 7 de mayo de 2026, según reportó Primicias con base en las decisiones del bloque regional. El medio indicó que las medidas fueron consideradas contrarias al Acuerdo de Cartagena y al comercio subregional andino.
El comunicado colombiano también expresó preocupación por declaraciones públicas que podrían vincular decisiones comerciales y fronterizas con dinámicas electorales. En ese punto, Bogotá afirmó que las medidas con impacto en trabajadores, productores, empresarios y comunidades fronterizas deben guiarse por criterios técnicos, jurídicos e institucionales.
La tensión aumentó tras una videollamada entre el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, y el candidato colombiano Abelardo de la Espriella, difundida el 29 de mayo. El País reportó que Noboa aceptó eliminar aranceles a importaciones colombianas desde el lunes posterior a la primera vuelta electoral en Colombia.
Frente a ese contexto, el Gobierno colombiano manifestó su "categórico rechazo" a la presentación de la derogación como una decisión voluntaria del mandatario ecuatoriano. También calificó la situación como una "deliberada injerencia en el proceso electoral colombiano", al considerar que la medida fue vinculada a un escenario político interno.
Colombia afirmó que los asuntos comerciales y de integración regional deben permanecer al margen de consideraciones político-electorales. Además, reiteró que el cumplimiento de compromisos internacionales y el respeto a la soberanía estatal deben orientar las decisiones económicas entre ambos países.
El cierre del comunicado incluyó una decisión recíproca. El Gobierno colombiano informó que también derogará las medidas adoptadas para mitigar las distorsiones generadas por las restricciones ecuatorianas, con el fin de restablecer la simetría en la relación económica bilateral.
La Secretaría General de la CAN exhortó a ambos gobiernos a reactivar mesas de trabajo diplomáticas para solucionar sus diferencias. El organismo señaló que las medidas adoptadas afectan directamente a ciudadanos colombianos y ecuatorianos, por lo cual reiteró su disposición a facilitar esos espacios de diálogo.