Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Gobierno de Italia
A pocos días de una nueva votación en el Consejo Europeo, el tratado comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur vuelve a estar en la agenda con posibilidades concretas de firma. Tras haber sido postergado en diciembre por falta de consenso, el acuerdo podría definirse finalmente este mes, luego de un giro clave por parte de Italia, que anunció su disposición a respaldar el texto negociado.
El cambio de postura de Roma responde a una serie de concesiones específicas ofrecidas por Bruselas. El ministro de Agricultura de Italia, Francesco Lollobrigida, confirmó que su país apoyará el tratado "si se certifican las garantías que solicitó para el sector agrícola". En una reunión extraordinaria con sus pares europeos, celebrada en Bruselas, Lollobrigida transmitió esta posición tras el anuncio de un paquete de apoyo presupuestario al agro.
La definición podría concretarse este viernes 9 de enero, cuando los representantes de los 27 Estados miembro debatan el acuerdo en el Consejo Europeo. De obtenerse la mayoría cualificada requerida, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedará habilitada para firmarlo el 12 de enero en Asunción, Paraguay, donde se encuentra la presidencia pro tempore del Mercosur.
El tratado estaba inicialmente previsto para firmarse el pasado 20 de diciembre en Brasilia, pero fue aplazado debido a la oposición de Italia y Francia. Ambos países exigieron mayores garantías para sus sectores agropecuarios antes de acompañar la aprobación del acuerdo.
Dentro de las medidas adoptadas para destrabar la situación, la Comisión Europea propuso liberar 45 mil millones de euros adicionales para la próxima Política Agrícola Común (PAC). Este monto se suman a los 302 mil millones ya previstos en el presupuesto a largo plazo. "Hemos desarrollado un paquete específico sin precedentes, que consiste en salvaguardias reforzadas, redes de seguridad, controles rigurosos y auditorías", afirmó el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic.
Adicionalmente, se acordó la suspensión temporal de los aranceles restantes bajo la cláusula de Nación Más Favorecida (NMF) sobre productos como el amoníaco y la urea. Bruselas justificó la medida señalando que "a pesar de la estabilización de precios, los costos de los fertilizantes siguen siendo aproximadamente un 60% más altos que en 2020".
Francia, Polonia, Hungría e Irlanda ya confirmaron su rechazo al acuerdo. Sin embargo, el respaldo de Italia permitiría alcanzar la mayoría requerida: 55% de los Estados miembro que representen al menos el 65% de la población de la UE.
El tratado con el Mercosur contempla la eliminación de aranceles sobre el 90% del comercio bilateral, además de incluir compromisos en servicios, comercio sostenible, propiedad intelectual y resolución de controversias. Una vez firmado, deberá ser ratificado por los parlamentos de todos los países involucrados.
Aunque las organizaciones agrícolas valoraron las nuevas garantías, advirtieron: "los acuerdos comerciales deben basarse en la reciprocidad, salvaguardando la agricultura europea". Por su parte, Lollobrigida indicó que Italia aprovechará la fase parlamentaria para "verificar que las garantías" anunciadas sean efectivas.