Kast evalúa indultar a condenados por crímenes de la dictadura de Pinochet

 15-09-2026
Martín Olivera
   
Portada | Internacional
Foto: Gobierno de Chile

Foto: Gobierno de Chile

La posibilidad de que condenados por crímenes de lesa humanidad abandonen prisión volvió al centro político chileno después de una definición presidencial sensible. José Antonio Kast confirmó que su Gobierno analiza cerca de un centenar de solicitudes de indulto vinculadas con delitos cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El mandatario explicó que cada petición será evaluada de manera individual y recordó que la Constitución chilena mantiene vigente esa facultad presidencial. "Uno no modifica la resolución judicial, sino que utiliza una facultad que tiene el Presidente de la República hasta el día de hoy, que no ha sido derogada", afirmó.

Uno de los principales puntos del debate, según Kast, corresponde a solicitantes con enfermedades terminales que permanecen en prisión. "No corresponde que una persona muera en la cárcel", señaló al explicar el argumento humanitario el cual podría influir en determinadas decisiones.

Miguel Krassnoff y el alcance de los posibles indultos

Entre los casos mencionados públicamente aparece Miguel Krassnoff, exmilitar de 80 años condenado a más de mil años de prisión. Sus sentencias corresponden a secuestros, torturas, homicidios y desapariciones forzadas de opositores políticos cometidos durante la dictadura militar chilena.

Krassnoff también envió una carta a un parlamentario donde reivindicó el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende en 1973. En esa comunicación afirmó: "no necesito perdones ni favores sino que se apliquen las leyes vigentes".

Frente a las propuestas de un perdón colectivo, Kast optó por mantener el análisis individual planteado por su Gobierno. Su posición declarada consiste en mantener el análisis "caso a caso", considerando antecedentes personales y situaciones médicas dentro de la facultad constitucional existente.

Mediante el indulto presidencial, puede perdonarse, reducirse o sustituirse una pena firme sin modificar la resolución judicial correspondiente. Esa diferencia resulta central para comprender el debate, porque una eventual decisión presidencial afectaría el cumplimiento de la pena, pero no eliminaría las sentencias.

Un debate marcado por la memoria de la dictadura

La discusión surge días después de que Kast decidiera no realizar actividades presidenciales especiales por el aniversario del golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Ese golpe derrocó a Allende e inició la dictadura encabezada por Pinochet, que se extendió durante 17 años hasta 1990.

Durante esa jornada, Kast señaló su intención de trabajar con normalidad y recorrer regiones, mientras su Gobierno defendía una mirada orientada hacia el futuro político chileno. Claudio Alvarado, ministro del Interior, sostuvo que la administración buscaba evitar que las diferencias políticas condujeran nuevamente al país hacia extremos del pasado.

La ausencia de una conmemoración presidencial coincidió con actividades ciudadanas realizadas en distintos lugares de Chile para recordar a víctimas de la dictadura. Días después, la evaluación de eventuales indultos volvió a colocar esos crímenes y sus consecuencias judiciales dentro de la conversación pública.

Familiares de víctimas también expresaron preocupación por estas señales y por recortes al programa estatal encargado de buscar detenidos desaparecidos. Por ahora, Kast mantiene abierta la posibilidad de indultar, pero sostiene que cada resolución dependerá de las circunstancias particulares de cada condenado.




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