
Foto: Meliá
La cadena hotelera española, Meliá, anunció el retiro de 15 hoteles de su red bajo gestión, comercialización y uso de marcas. La decisión llega después de la salida de otro gigante en la isla, Blue Diamond, y acentúa la crisis turística en Cuba a raíz de la presión que Estados Unidos ejerce en el país.
En Cuba, la cadena española era la hotelera con mayor presencia, con 34 activos antes del anuncio enviado este miércoles 3 de junio a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La medida alcanza establecimientos como Gran Hotel Bristol Habana Vieja, Innside Catedral Habana, Meliá Cayo Santa María, Paradisus Varadero y Sol Río de Luna y Mares.
Del total de los inmuebles afectados, 15 pertenecen al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado militar cubano que se encuentra en la mira de Estados Unidos. La administración Trump presionó con sanciones a todas las empresas que negocien con el grupo empresarial cubano. Washington puso un plazo hasta el 5 de junio para romper relaciones con GAESA.
La salida se produce en la misma semana en la cual Iberostar informó una reducción de su operación. La otra gran hotelera española en la isla dejará de gestionar 12 de sus 18 hoteles, también en medio de la crisis del sector turístico cubano y del nuevo plazo fijado por Washington.
Blue Diamond abrió la retirada
Blue Diamond fue la primera compañía hotelera extranjera en anunciar su salida de la isla. La cadena canadiense comunicó el cese de operaciones el lunes 1 de junio y precisó que la medida rige "con efecto inmediato".
La empresa operaba cerca de 15 hoteles bajo las marcas Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance. Sus establecimientos se encontraban principalmente en La Habana, Varadero y Cayo Largo del Sur, zonas relevantes para el turismo internacional.
La canadiense atribuyó su decisión a factores operativos y al transporte aéreo. En su comunicado, señaló que el retiro respondía al "deterioro de las condiciones operativas en el destino", además de la reducción y suspensión de vuelos entre Canadá y Cuba.
Por su parte, Meliá presentó la medida como una decisión tomada desde un "profundo sentido de responsabilidad empresarial". La firma también indicó que avanzan planes específicos para una desafiliación ordenada de los hoteles y protocolos de información para proveedores y clientes.
La cadena española redujo el alcance económico inmediato de la salida al señalar que la mayoría de los establecimientos afectados se encuentran "cerrados y carentes de actividad". La situación ocurre en un contexto marcado por problemas energéticos y caída de la demanda turística.
Cuba se encuentra actualmente en una crisis energética y humanitaria sin precedentes. Esa situación se refleja en la industria del turismo, el tercer ingreso más grande del país. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en lo que va de 2026, Cuba recibió 328.608 visitantes extranjeros, un desplome del 55.8% en comparación con el mismo cuatrimestre de 2025.
Mercado bursátil y operación restante
El anuncio no generó una caída inmediata en Bolsa. Las acciones de Meliá subían 0,8% casi una hora después de la comunicación, luego cambiaron de signo durante la sesión y cerraron con una ganancia de 0,36%.
La hotelera acumula una fuerte revalorización en el año. Sus títulos comenzaron el ejercicio en 7 euros, llegaron a superar los 12 euros el 14 de mayo y este miércoles se ubicaban algo por encima de los 11 euros, con una capitalización cercana a 2.500 millones.
Meliá mantiene 19 hoteles en Cuba que no forman parte del retiro anunciado. Esos establecimientos pertenecen a sociedades vinculadas al Ministerio de Turismo, entre ellos, figura el Sol Palmeras, en Varadero, el primer hotel que la cadena abrió en la isla en mayo de 1990.
Contenido actualizado el 03-06-2026 13:24
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