Ciudad de México,
Judith Moreno
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress)
Los gobiernos de México y Estados Unidos sostendrán una reunión bilateral de alto nivel en materia de seguridad, con el objetivo de avanzar en acciones concretas contra amenazas compartidas. Entre los temas centrales figuran el tráfico de drogas, armas y la operación de cárteles. El encuentro forma parte de una agenda acordada tras contactos recientes entre ambos países y busca fortalecer la cooperación mediante resultados verificables.
A partir del viernes 23 de enero de 2026, el Grupo de Implementación de Seguridad Bilateral retomará sus trabajos, luego de una llamada sostenida el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Posteriormente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el secretario de Relaciones Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, confirmaron la realización del encuentro como parte del seguimiento.
Según un comunicado conjunto, la cooperación se encuentra "basada en el respeto mutuo a la soberanía y coincidieron en que es necesario hacer más para enfrentar las amenazas compartidas". En ese marco, ambos gobiernos reconocieron avances previos, aunque también señalaron desafíos persistentes relacionados con el crimen organizado y la seguridad fronteriza.
Desde la perspectiva estadounidense, el Departamento de Estado enfatizó la necesidad de obtener resultados más contundentes. A través de la oficina para asuntos del hemisferio oeste, señaló en redes sociales que "Estados Unidos dejó claro que el progreso gradual para afrontar los desafíos de seguridad fronteriza es inaceptable. Los próximos compromisos bilaterales con México requerirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas y lograr una reducción real del tráfico de fentanilo para proteger a las comunidades en ambos lados de la frontera".
Las autoridades de ambos países coincidieron en que la reunión deberá traducirse en acciones tangibles. Entre los puntos centrales figura el fortalecimiento del intercambio de información y la coordinación operativa para "contrarrestar a los carteles y detener el tráfico de fentanilo". Estas prioridades se alinean con la preocupación compartida por el impacto del narcotráfico en la seguridad pública y la salud.
Otro eje relevante del diálogo corresponde al tráfico de armas, uno de los principales reclamos planteados por México en foros bilaterales. El comunicado conjunto reconoce la necesidad de atender el flujo ilícito de armas que cruzan la frontera común, junto con el combate al fentanilo. En ese sentido, ambos gobiernos acordaron impulsar iniciativas de seguridad transfronteriza y dar seguimiento a los mecanismos existentes.
La declaración oficial difundida el 15 de enero de 2026 precisó que el Grupo de Implementación de Seguridad bilateral "debe seguir implementando medidas concretas para fortalecer la cooperación en seguridad y obtener resultados significativos para combatir a los cárteles y detener el flujo ilícito de fentanilo y armas que cruzan nuestra frontera común". Asimismo, se subrayó la importancia de promover el intercambio de información entre agencias.
Como parte del calendario acordado, Marco Rubio y Juan Ramón de la Fuente también convinieron convocar una Reunión Ministerial de Seguridad en Washington, D.C., durante febrero. De acuerdo con la declaración conjunta, ese encuentro permitirá "evaluar los avances, identificar deficiencias y definir expectativas claras para una mayor colaboración", bajo el marco del primer aniversario de una nueva etapa en la cooperación bilateral.