Ciudad de México,
Ali Figueroa
Crédito foto: X @RealTomHoman
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que enviará a Tom Homan, el Zar de la frontera, a supervisar los asuntos migratorios en Minnesota. Tras una serie de detenciones y asesinatos cometidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en la entidad, y denunciados por organizaciones como la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), las autoridades estadounidenses señalaron que incrementarán la mano dura contra las personas migrantes.
Bajo la consigna terminar las ciudades santuario es sentido común el senador de Estados Unidos, Linsey Graham, impulsa políticas para prevenir la estancia de migrantes en ciertas localidades. Respaldado por la asistente presidencial, Karoline Leavitt, el senador advirtió que las órdenes ejecutivas trabajarán para revocar leyes locales consideradas antagónicas a la postura del gobierno respecto a la migración.
Estas declaraciones ocurrieron en una coyuntura social y de política exterior frente a Estados Unidos, donde organizaciones de derechos humanos, funcionarios, activistas, y voces extranjeras denunciaron una crisis de violencia migratoria. De acuerdo con el centro de políticas estratégicas, Brookings, los agentes de ICE deportaron a más de 540 mil personas desde 2025, y denunciaron que este órgano comete exceso de violencia.
Los casos mencionados incluyen el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses de 37 años originarios de Minneapolis, Renée Nicole Good y Alex Pretti. Mientras Good fue abatida el pasado 7 de enero por el agente Jonathan Ross en un escenario donde no se presentó un motivo para usar fuerza letal, el agente responsable del asesinato de Pretti no ha sido identificado.
ACLU y Brookings advirtieron que las autoridades locales entorpecieron la investigación para procesar legalmente a los agentes responsables de estos y otros casos reportados por testigos. En la opinión de Kami Chavis, profesora en el Center of Criminal Justice Policy and Reform de la escuela de derecho William & Mary, los elementos de ICE no tienen las facultades para disparar a civiles. No obstante, gracias a huecos legales presentados por iniciativas como designar actos terroristas y otras políticas de seguridad nacional, ICE puede cometer ese tipo de infracciones, advirtió la abogada.
Para el presidente Trump, la escalada de violencia es responsabilidad de las personas migrantes, y no de los agentes del ICE. Con el respaldo de las figuras clave de su gabinete, el mandatario por segundo periodo apuesta por Homan como un contrapeso que salvaguarde las actividades de los agentes migratorios.
Finalmente, las organizaciones que denunciaron el abuso de autoridad y la escalada de violencia en localidades como Minneapolis reiteraron: el gobierno estadounidense inició una contienda donde las finanzas del país también se verán afectadas. Al respecto, recordaron que los sistemas de deportación representan un costo de 315 mil millones de dólares (mmdd) por cada operativo a nivel nacional.