¿Qué implicaciones tiene la crisis energética en la economía de China?

 10-10-2021
Emiliano Fuentes

 

   

 

Crédito foto: Pixabay

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China hizo evidente la magnitud de las implicaciones que podría tener la crisis energética a la que se enfrenta todo el país. Al estar interconectada con el resto de la economía mundial, la escasez de energía resulta en un complejo conjunto de causas y efectos en toda la red de la economía mundial interconectada.

El problema de energía en China pone en duda el crecimiento de la economía nacional y el buen funcionamiento de las cadenas de suministro globales. Por un lado, aumenta de manera estructural la demanda de energéticos y por el otro, existe una creciente cantidad de desafíos por el lado del suministro.

Lo anterior podría traer problemas de escasez de energía generalizados y aumentos en la volatilidad de precios. Además, esta presión apresura a los bancos centrales al incrementar significativamente los precios de muchos productos y acelerar la inflación en diferentes partes del mundo. Esta crisis energética en China está relacionada principalmente con el carbón debido a la enorme dependencia de su industria.

Gran parte de la sólida recuperación de China después de los estragos de la Covid-19 estuvo sustentada en el carbón. En este sentido, la demanda de este mineral para producir electricidad está en aumento constante. Asimismo, la demanda de electricidad doméstica a base carbón también aumentó al producirse una producción hidroeléctrica inferior a la normal por cuestiones climáticas. Es decir, existe una restricción en el suministro hidroeléctrico de energía que, por otro lado, incrementó la demanda de electricidad de carbón agravando la crisis energética en el gigante asiático.

Derivado de lo anterior, durante 2021 China experimentó un crecimiento anual en la demanda de energía térmica de una magnitud no vista anteriormente. Esto generó una crisis significativa en el sistema económico que podría propagarse por otras partes del mundo.

Bajo este contexto, la crisis también se agravó por una disputa política con el gobierno de Australia. Vale recordar, en 2020 Pekín ordenó a empresas estatales de energía dejar de importar carbón australiano de inmediato. La decisión significó un golpe para la industria de exportación de carbón de 39 mil millones de dólares al año. Esto ocurrió después de que Australia pidiera al gobierno Chino una investigación sobre los orígenes de la Covid-19.

De igual manera, los compromisos del presidente Xi Jinping por reducir las emisiones de carbono para alcanzar las emisiones máximas para 2030, han impuesto apagones para empresas que consumen mucha energía, afectando al conjunto de la economía. Así, al estar interconectada en la economía mundial, la crisis de energía en China resulta de suma importancia para diversos países.

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