Trump abre una nueva crisis con Lula al retirar la visa de su embajadora

 05-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Internacional
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

La decisión de Estados Unidos de revocar la visa de la embajadora brasileña Maria Luiza Ribeiro Viotti abrió otro frente entre Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva. El Gobierno estadounidense presentó la medida como una respuesta recíproca, mientras Brasil denunció una escalada de acciones hostiles antes de las elecciones presidenciales de octubre.

El Departamento de Estado vinculó la revocación con la demora brasileña para conceder el beneplácito diplomático a Daniel Perez, candidato estadounidense para dirigir la embajada en Brasil. Funcionarios estadounidenses también mencionaron la negativa brasileña a entregar visas a integrantes del Departamento de Estado que planeaban visitar el país.

La embajadora brasileña puede permanecer en el país, debido a que la revocación de su visa no implica declararla persona non grata.

El Gobierno estadounidense aseguró que el documento sería restablecido inmediatamente cuando Brasil apruebe la designación de Perez como representante diplomático en Brasilia. Autoridades estadounidenses sostuvieron que el Gobierno brasileño retrasó una respuesta la cual podría extenderse hasta después de los comicios presidenciales.

Brasil cuestiona el procedimiento estadounidense

La solicitud para conceder el agrément continúa bajo revisión en Brasil, cuyo Gobierno recordó que la Convención de Viena no fija plazos obligatorios. También cuestionó que Estados Unidos divulgara el nombre de Perez antes de recibir la autorización confidencial del Estado receptor.

El Gobierno brasileño afirmó que "Brasil se rige estrictamente por el Derecho Internacional" y rechazó las explicaciones presentadas por la administración estadounidense. Según la Presidencia, la revocación integra una "escalada deliberada de medidas hostiles contra Brasil, motivada por razones ideológicas".

Desde Brasil justificaron el rechazo a dos funcionarios estadounidenses al sostener que planeaban poner en duda la integridad del sistema electoral. Estados Unidos sostuvo que se trataba de una visita rutinaria relacionada con democracia, derechos humanos, libertad de expresión y asuntos electorales.

"Los dos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos a quienes se les negaron las visas de entrada a Brasil planeaban visitar el país para cuestionar la integridad del sistema electoral brasileño", sostuvo el Palacio de Planalto. La declaración agregó que esa visita representaba "un intento inaceptable de interferir en el proceso político nacional".

Una relación marcada por nuevos desacuerdos

La controversia diplomática se suma a sanciones estadounidenses contra funcionarios brasileños, aranceles aplicados a productos del país sudamericano y diferencias sobre plataformas digitales. Brasil también cuestiona las medidas contra magistrados del Tribunal Supremo vinculados con procesos judiciales contra el expresidente Jair Bolsonaro.

El proceso electoral brasileño añade tensión al vínculo entre Estados Unidos y Brasil ante el apoyo estadounidense a figuras próximas al bolsonarismo. Lula competirá contra Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien mantuvo encuentros con integrantes del Gobierno de Trump.

La Presidencia de Brasil sostuvo su compromiso con el diálogo y la negociación, aunque denunció una posible injerencia estadounidense en la campaña presidencial. El Gobierno estadounidense, por su parte, aseguró respetar las elecciones brasileñas y no descartó nuevas acciones recíprocas si persisten las restricciones diplomáticas.




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