Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Pexels
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó transmitir en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, expsiquiatra del Ejército condenado por asesinar a 13 personas en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. La decisión, anunciada este jueves 15 de octubre, llega después de una ola de críticas provenientes incluso desde el Partido Republicano.
Aunque el mandatario retiró la propuesta de difusión pública, la ejecución permanece programada para el 3 de diciembre en la misma instalación militar donde ocurrió el ataque. Los familiares directos de las víctimas tendrán la posibilidad de asistir presencialmente si así lo desean.
Trump había respaldado inicialmente la transmisión como una medida para desalentar futuros actos terroristas. Sin embargo, reconoció que muchas personas preferirían no presenciar la muerte del condenado.
Fuente: White House
Uno de los partidarios de la propuesta fue el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había defendido la posibilidad de mostrar el procedimiento para que la población comprendiera las consecuencias de cometer actos como los que cometió Hasan. Trump respaldó inicialmente esa postura y sostuvo que el condenado merecía una retransmisión pública debido a la cantidad de personas asesinadas durante el ataque.
Sin embargo, fueron más las críticas que la aprobación ante la iniciativa. La controversia generó rechazo por parte del vicepresidente JD Vance, quien se distanció de la iniciativa y manifestó que no tenía intención de presenciar el fusilamiento. "Si al final se transmite en directo, yo no la voy a ver", expresó a la prensa.
Fuente: X @VP
El Senador republicano Thom Tillis calificó el plan como "repugnante" y declaró abiertamente que "las ejecuciones públicas son propias de dictaduras opresoras como Irán y Afganistán" y sentenció que algo así "no debería ocurrir en Estados Unidos".
Austin Scott, miembro de la Cámara de Representantes y del Comité de Servicios Armados, siguió la misma línea y comparó el acto con propaganda extremista. El congresista afirmó que "transmitir ejecuciones en directo es lo que hacen los yihadistas" y que su país es "mejor que eso".
La transmisión también provocó la reacción del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien aseguró que las imágenes podrían ser utilizadas por organizaciones terroristas para reclutar nuevos miembros. Organizaciones terroristas como Al Qaeda o el Estado Islámico (ISIS) suelen utilizar material visual impactante para alimentar su narrativa de que Occidente está en guerra contra el islam.
Las críticas también llegaron desde sectores religiosos y observadores internacionales. Además, sondeos recientes mostraron que la mayoría de los estadounidenses se opone a televisar una ejecución de estas características.
Fuente: Departamento de Defensa de EEUU
Nidal Malik Hasan tenía el rango de mayor y trabajaba como psiquiatra militar cuando perpetró el ataque del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood.
Hasan declaró explícitamente que su objetivo principal era "proteger a sus hermanos musulmanes" y "evitar que Estados Unidos matara a musulmanes" en los conflictos de Afganistán e Irak. Se consideraba a sí mismo un "muyahidín" (un guerrero santo) involucrado en la yihad. Investigaciones posteriores revelaron que mantenía correspondencia electrónica con Anwar al-Awlaki, un clérigo extremista vinculado a Al Qaeda.
El tiroteo dejó 13 personas muertas y otras 32 heridas. Se trató del ataque más mortífero registrado en una base militar estadounidense fuera de una zona de combate.
Hasan recibió una condena a muerte en 2013. De concretarse el próximo 3 de diciembre, será la primera ejecución de un militar estadounidense por fusilamiento desde 1945.
El procedimiento tendrá lugar en Fort Hood, escenario del ataque por el cual fue condenado. Los familiares directos de las víctimas tienen la posibilidad de decidir si desean estar presentes durante la ejecución.