Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Una negociación política busca colocar las elecciones presidenciales en el centro de la transición venezolana. María Corina Machado propuso conducir ese proceso ante el Gobierno de Delcy Rodríguez, con acompañamiento de Estados Unidos. Su planteamiento apunta a crear condiciones para una votación con garantías y observación internacional.
El planteamiento quedó incluido en el Manifiesto de Panamá, firmado por Machado, Edmundo González Urrutia y sectores de la Plataforma Unitaria Democrática, principal alianza opositora venezolana. El documento propone una negociación "seria, firme y responsable" con el poder encargado, mientras incorpora a Washington como acompañante.
La propuesta incorpora las fases planteadas por el Gobierno de Estados Unidos para estabilización, reconstrucción y transición. Machado y sus aliados proponen que la negociación política avance de forma simultánea con un acuerdo nacional. Ese esquema busca ordenar la salida electoral antes de definir un nuevo gobierno mediante voto popular.
El núcleo de la iniciativa es una elección presidencial "libre, transparente y soberana", bajo reglas aceptadas por las partes. Para alcanzar ese escenario, los firmantes piden renovar el Consejo Nacional Electoral, órgano encargado de administrar los comicios. También plantean publicar un cronograma viable y verificable, con garantías para candidatos, votantes y observadores.
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Para los sectores opositores, González Urrutia ganó la elección presidencial de 2024, pese a la proclamación oficial de Nicolás Maduro. Las denuncias de fraude dejaron a Machado como figura central de una coalición que ahora intenta reabrir la vía electoral.
La ruta opositora incluye la liberación plena de presos políticos civiles y militares. También contempla el retorno seguro de exiliados y la normalización del espacio cívico y político. El manifiesto menciona el desmantelamiento del aparato represivo y de grupos armados, ilegales o terroristas.
Esas condiciones buscan abrir una negociación que combine acuerdos políticos, garantías electorales y participación de actores sociales. Partidos, gremios, sindicatos, iglesias, universidades y sectores productivos figuran entre los participantes convocados para un acuerdo nacional. El objetivo declarado es construir una base de gobernabilidad antes de la siguiente votación presidencial.
Machado confirmó que sería candidata si se convocan elecciones limpias y libres. Ante una consulta pública en Panamá, respondió: "Yo seré candidata, pero podrán haber otros". Con esa frase, dejó abierta la competencia interna y externa en una eventual elección presidencial.
La dirigente opositora se encuentra fuera de Venezuela desde diciembre, tras salir del país para recibir el Premio Nobel de la Paz en Oslo. Sobre su retorno, señaló que coordina el proceso con Estados Unidos y que su regreso tendrá un propósito político. Hasta ahora, no existe una fecha pública confirmada para ese viaje.
Del lado del Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, la agenda electoral todavía no tiene una convocatoria formal. Rodríguez asumió un poder interino tras la salida de Nicolás Maduro en enero, dentro de una crisis institucional abierta. Su administración ha liberado algunos presos y permitió retornos de dirigentes opositores, aunque organizaciones reportan detenidos pendientes.