El alza de los desperdicios textiles

 29-07-2019
Ariadna Armas

 

   

 

Según datos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), los desechos textiles han aumentado un 811% entre 1960 y 2015. Con actual auge del "fast fashion", el promedio de uso de una prenda antes de ser desechada se ha reducido un 36 por ciento en los últimos 15 años. Ahora la basura textil ha aumentado a más de 16 millones de toneladas.

La multimillonaria industria de la moda se ha convertido en uno de los principales componentes en los basureros del mundo. Desde los últimos 10 años, las cifras de consumo de ropa desechable que ha empeorado los desperdicios generados tanto por usuarios como por grandes marcas. Jackie King, directora ejecutiva de Materiales Secundarios y Textiles Reciclados (SMART) declaró sobre el tema: "En Estados Unidos, en particular somos grandes consumidores de mucha "fast fashion", marcas a las que las personas compra ropa casi desechable y pueden usarla un par de veces y luego deciden deshacerse ella. Tampoco ayuda que mucha de la ropa de este sector no esté muy bien hecha y que no dure más de unos pocos lavados antes de terminar en la basura."

Aunque el sector reconoce que la mayor parte del desperdicio ocurre entre los consumidores que redujeron el uso de prendas, varias marcas se han visto envueltas en escándalos al darse a conocer información sobre los procedimientos de la mercancía sin vender. Marcas como H&M y Burberry admitieron la quema de millones de dólares de prendas en stock con la justificación de "proteger la exclusividad y el valor de la marca". Sin embargo, muchas otras tiendas de ropa, incluyendo a las mencionadas, han iniciado propuestas para establecer prácticas éticas y sostenibles para el mundo del fast fashion .

Tiendas como Zara de grupo INDITEX y H&M han anunciado ya iniciativas ecológicas. Otras etiquetas no tan conocidas que están innovando en los procesos de reciclaje textiles es Evrnu, quienes a través del uso de fibras de ropa usada crean ropa nueva. Entre otras propuestas, casa de alta moda como Stella McCartney y Burberry han anunciado el fin del uso de pieles en su prendas, además de reiterar el compromiso por convertirse en marcas sin huella de carbono para el 2022.

En el sector del calzado, Nike, lanzó en el mes de mayo su "Circular Design Guide", un modelo de negocio sustentable que busca promover e inspirar al sector para reducir el impacto climático tanto de la creación de las prendas y calzado como en su consumo y uso.

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