Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
Crédito foto: Microsoft
Microsoft anunció nuevas medidas para responder a las preocupaciones sociales sobre el impacto de sus centros de datos. Entre ellas solicitar tarifas eléctricas más altas para sus instalaciones, con el fin de evitar que se incremente el costo del servicio público en las comunidades cercanas. El anuncio fue realizado a inicios de semana en un acto público en Great Falls, Virginia, encabezado por el vicepresidente y presidente de la empresa, Brad Smith.
Durante intervención, Smith reconoció la creciente oposición nacional al desarrollo de centros de datos y afirmó: "Estamos en un momento en el que tenemos que escuchar y abordar de frente estas preocupaciones". En su discurso, destacó sobre las inquietudes ciudadanas centrandose en el precio de la electricidad, el suministro de agua y el futuro del empleo. "La gente tiene muchas cosas en la cabeza", añadió.
El pronunciamiento de Microsoft se produce tras un mensaje del presidente Donald Trump, publicado en su plataforma Truth Social, donde advirtió que su administración trabajará con las principales tecnológicas, incluida Microsoft, "para asegurarse de que los centros de datos no inflen las facturas de servicios públicos de los clientes". Trump sostuvo que las empresas deben "pagar el precio" y acusó a los demócratas del aumento en las tarifas eléctricas.
En muchas zonas de Estados Unidos, las facturas de electricidad han aumentado por encima de la inflación debido a costos de mantenimiento de la red y a la creciente demanda, en particular por la conexión de centros de datos. Según la Administración de Información Energética (EIA), las tarifas seguirán aumentando hasta 2026.
La oposición local a los centros de datos ha influido en elecciones regionales y provocó la suspensión de proyectos por valor de miles de millones de dólares en 2025. De acuerdo con reportes, Microsoft canceló en octubre sus planes para un centro de datos en Wisconsin y detuvo otro en Michigan tras reuniones comunitarias donde vecinos expresaron su desacuerdo.
Durante el evento, Smith también anunció que Microsoft reducirá su uso de agua en estas instalaciones. "Repondremos más agua de la que usamos", declaró. La preocupación sobre el impacto ambiental de los centros de datos, especialmente en consumo de agua y energía, ha sido cuestionada incluso dentro del gobierno. En diciembre, el asesor especial de la Casa Blanca en IA y criptomonedas, David Sacks, compartió publicaciones que calificaban de "engaño" las afirmaciones sobre el alto consumo hídrico de la inteligencia artificial.
Además de las medidas energéticas y ambientales, Microsoft aseguró que no solicitará exenciones fiscales locales, y que invertirá en capacitación en inteligencia artificial y creación de empleos en las comunidades donde opera. Según datos de la empresa, tiene cerca de 100 centros de datos en operación o construcción en todo el país.
La postura de Microsoft busca responder a una división política creciente en torno al impacto de la inteligencia artificial y las infraestructuras que la sostienen. Actores influyentes, como el exestratega de Trump, Steve Bannon, también han criticado públicamente los costos energéticos de estos centros como parte de una oposición interna dentro del movimiento MAGA.