
Foto: Patricia Manero (NotiPress/Composición)
Las empresas en México enfrentan pérdidas económicas relevantes por deshonestidad laboral y malas contrataciones, un problema que, según un análisis reciente de Midot, puede representar cerca del 5% de los ingresos anuales en el sector empresarial. El costo operativo de una contratación inadecuada puede alcanzar hasta tres veces el salario anual del puesto, afectando tanto la productividad como el flujo de caja de las organizaciones.
De acuerdo con datos globales, el 75% de las organizaciones han reportado ser víctimas de fraudes internos, lo que resalta la importancia de implementar evaluaciones rigurosas de integridad en procesos de reclutamiento. Este impacto financiero se distribuye en dos áreas: los llamados costos hundidos, que incluyen sueldos y capacitación perdida por colaboradores desvinculados, y los costos de oportunidad, asociados a la parálisis operativa y la pérdida de negocios mientras los puestos clave permanecen mal ocupados.
El análisis de Midot enfatiza que la integridad laboral se ha convertido en una métrica de riesgo para la atracción de inversión extranjera y el cumplimiento de procesos de gobernanza corporativa. Fernando Calderón, CEO de Midot para México y América Latina, señaló a NotiPress: "La integridad ya no es un concepto etéreo o una simple buena intención; en el mercado actual, es una métrica de riesgo financiero con impacto directo en el flujo de caja". Calderón añadió que una contratación sin filtros éticos adecuados "drena recursos de forma constante", aunque rara vez se detecte la causa directa en los estados financieros.
Entre los comportamientos que generan pérdidas destacan el robo hormiga, uso indebido de activos y filtración de información sensible. En este contexto, la metodología desarrollada por Midot permite a las organizaciones anticipar conductas de riesgo y proteger su rentabilidad, identificando perfiles con mayor probabilidad de incurrir en actos deshonestos.
Además de prevenir fraudes, la evaluación de integridad optimiza la eficiencia operativa al reducir la rotación temprana y facilitar la adaptación de nuevos colaboradores. "Nuestra misión es permitir que las empresas vean lo que no aparece en un currículum tradicional", expresó Calderón. Agregó que "al blindar la puerta de entrada, estamos protegiendo el patrimonio de los accionistas y garantizando un ambiente de trabajo seguro y productivo para el resto del equipo".
El auge de los criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) ha impulsado la demanda de procesos de compliance robustos. Actualmente, fondos de capital y socios comerciales internacionales requieren que las empresas mexicanas puedan demostrar controles efectivos para reducir riesgos derivados de la falta de honestidad en la plantilla.
Ignorar la integridad en los procesos de contratación implica aceptar un "impuesto invisible" sobre las utilidades, según el análisis de Midot. Calderón concluyó que, para el sector empresarial, la sostenibilidad de las estrategias de negocio depende de la integridad de quienes las ejecutan.
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