Material desperdiciado y trabajos repetidos pueden elevar el costo de construir por etapas

 28-09-2026
Patricia Manero
   
Portada | Negocios
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Construir una vivienda poco a poco es una realidad para millones de familias mexicanas. Una habitación hoy, una ampliación después o la losa cuando vuelve a alcanzar el presupuesto forman parte de un modelo extendido: de acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), 62.8% de las viviendas propias en México son autoproducidas.

El desafío aparece cuando la construcción se prolonga sin planeación. El mismo esquema que permite avanzar conforme a las posibilidades económicas de una familia puede generar gastos adicionales si la obra se detiene, se compra material de más, se seleccionan productos incorrectos o se realizan trabajos que posteriormente deben rehacerse.

La forma de financiamiento vuelve especialmente relevante el uso de los recursos. El 86.8% de los hogares que autoproducen su vivienda utiliza exclusivamente recursos propios, mientras el financiamiento público y privado tiene una participación mucho menor. Así, el avance de la construcción queda estrechamente relacionado con la capacidad de ahorro familiar.

Cuando una obra permanece detenida durante meses, el presupuesto inicial puede perder vigencia. Los precios de los insumos pueden cambiar y algunos materiales almacenados pueden deteriorarse, dejar de ser adecuados para determinadas aplicaciones o desperdiciarse por una estimación incorrecta de las cantidades. En agosto de 2026, el Índice Nacional de Precios Productor registró un incremento anual de 2.99%, de acuerdo con el INEGI.

Desde el punto de venta, la planeación permite distinguir entre comprar únicamente ante una necesidad inmediata y tomar decisiones considerando las distintas etapas del proyecto. "Uno de los principales errores es comprar sin tener claro qué se va a construir, en qué etapa está la obra y qué material realmente se necesita. La capacitación ayuda a que la familia no vea solamente el precio del producto, sino su rendimiento, aplicación y costo dentro de todo el proyecto", explica Celina Hernández, gerente comercial de Materiales San Cayetano, para NotiPress.

Planear no implica disponer de todo el dinero desde el inicio. Puede comenzar por definir el proyecto, calcular cantidades aproximadas, establecer prioridades y comparar alternativas para evitar que una decisión tomada durante una etapa comprometa las siguientes.

La autoproducción tampoco equivale necesariamente a improvisación o mala calidad. Las políticas públicas reconocen la autoproducción y la autoconstrucción como mecanismos para gestionar y construir vivienda, y contemplan la asistencia técnica para mejorar aspectos como diseño, presupuesto, materiales, procesos constructivos, habitabilidad y seguridad estructural.

En ese contexto, conocer los materiales, sus aplicaciones y las cantidades necesarias puede ayudar a reducir errores y desperdicios. Una familia puede administrar su proyecto, contratar especialistas para determinadas etapas y ejecutar directamente algunas actividades, manteniendo el conocimiento técnico como parte de las decisiones sobre la obra.

Materiales San Cayetano Express ha incorporado capacitación técnica en sus ocho puntos de venta como parte de su atención al sector de la autoconstrucción. Los contenidos están orientados al uso de materiales y a las decisiones que se toman durante el proceso constructivo. La lógica planteada es que conocer mejor el proceso permite comprar con mayor precisión, desperdiciar menos y ejecutar las tareas con mayor seguridad.

La dimensión económica trasciende cada vivienda. El Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda señala que la autoproducción también moviliza economías locales mediante la compra de materiales y la contratación de albañiles, herreros, electricistas y otros trabajadores. Con base en información de la ENIGH, el SNIIV reporta además que en 2024 el PIB del sector vivienda alcanzó 1.69 billones de pesos, equivalente a 5.4% del PIB nacional.

Para las familias que construyen por etapas, cuidar el presupuesto no se reduce a encontrar el producto con el menor precio. Evitar desperdicios, seleccionar materiales adecuados y reducir la necesidad de rehacer trabajos también forman parte del costo final de transformar el ahorro en vivienda.


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