Mientras WeWork cae, sus empleados se unen

 09-11-2019
Julio Hernández

 

   

 

WeWork, corporativo pionero en el movimiento coworking desde febrero de 2010, está en caída libre, y lo ha estado desde su desastroso intento de hacerse público a principios de este año. La presentación del S-1 de la compañía de trabajo conjunto reveló un montón de artimañas, principalmente al servicio de enriquecer a Adam Neumann, su fundador y CEO. El mal comportamiento de Neumann, sin embargo, ha tenido un costo humano inmenso: tenía miles de empleados debajo de él, y después de una toma de control de emergencia por parte de SoftBank, el mayor inversor de la compañía, sus medios de vida ahora están en peligro. El propio Neumann se está alejando. Debido a eso, algunos empleados de We Company han decidido unirse y exigir que la compañía los trate humanamente a través de lo que seguramente será una reestructuración difícil.

Como WeWorkers Coalition, el grupo envió una carta abierta a la gerencia de su compañía que reconoció de inmediato la sombría realidad de su situación y también el futuro de la Compañía We. El documento indica que "miles de nosotros serán despedidos en las próximas semanas. Pero queremos que nuestro tiempo aquí haya significado algo. No queremos ser definidos por los escándalos, la corrupción y la codicia exhibida por el liderazgo de la compañía. Queremos dejar un legado que represente el verdadero carácter y las intenciones de los empleados de WeWork".

El legado incluye demandas como puestos en la mesa de toma de decisiones, mayor transparencia y responsabilidad, más diversidad y una investigación seria sobre la conducta sexual inapropiada, entre otras solicitudes.

Marcelo Claure, el ejecutivo de SoftBank que se encargó de la operación de limpieza de We Company, fue nombrado presidente ejecutivo y ahora está a cargo de la reestructuración. El ejecutivo tomó en serio las preocupaciones de los empleados.

Aunque la Coalición WeWorkers no es un esfuerzo sindical oficial, es una expresión colectiva de las preocupaciones de los trabajadores, en línea con los esfuerzos colectivos recientes en otras grandes empresas tecnológicas como Google y Amazon. La Coalición WeWorkers le dijo al New York Times que habían recibido consejos de los trabajadores que se organizaban en Kickstarter, los cuales intentaron formar un sindicato a pesar de la oposición gerencial.

En la carta los llamados weworkers no exigen un nivel de injerto en referencia al pago descomunal de Neumann, lo que solicitan es humanidad y dignidad en el trato para poder continuar con sus vidas mientras buscan nuevas opciones laborales fuera del corporativo fundado en el barrio de Soho en Nueva York.