Montañas de basura empujan a industria del empaque a reinventar sus materiales en México

 09-03-2026
Carlos Ortíz
   
Portada | Negocios
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

La industria del empaque en México acelera el rediseño de materiales reciclables ante un entorno donde el país genera más de 44 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos al año. Esto según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). Una proporción relevante corresponde a envases y empaques de consumo cotidiano, lo que coloca la reciclabilidad y la economía circular en el centro de la conversación pública y empresarial.

Cada temporada comercial, desde San Valentín hasta el Buen Fin y las fiestas decembrinas, incrementa la circulación de envolturas, cajas y empaques en hogares y comercios. Tras cumplir su función en horas o días, estos materiales ingresan al flujo de residuos. El volumen generado plantea interrogantes sobre su reincorporación a la cadena productiva y su gestión dentro de los sistemas de separación vigentes.

El Global Packaging Survey 2025 de McKinsey reportó que el 51 % de los consumidores considera el impacto ambiental del empaque un factor clave en su decisión de compra. El estudio identificó la reciclabilidad como el atributo de sostenibilidad más valorado a nivel global. Esta tendencia también se refleja en México, donde el interés por opciones responsables influye en hábitos de consumo y en estrategias corporativas.

Durante años, empaques destinados a alimentos sensibles, entre ellos chocolates, botanas y café, incorporaron múltiples capas de distintos materiales. Estas estructuras bloquearon humedad, oxígeno y luz para preservar frescura. No obstante, la complejidad técnica dificultó su procesamiento en sistemas tradicionales de reciclaje.

Frente a ese escenario, fabricantes y marcas impulsan estructuras monomateriales elaboradas con un solo tipo de plástico. El objetivo consiste en conservar resistencia y capacidad de protección, además de simplificar su recuperación posterior. Este enfoque técnico busca integrar desde el diseño criterios de reciclabilidad y reducción de material.

"Hoy las compañías no solo compiten en diseño o calidad, también en cómo gestionan el impacto de sus productos a lo largo de todo su ciclo de vida. El desafío está en desarrollar empaques que protejan el contenido, mantengan la experiencia del consumidor y estén pensados para facilitar su reciclaje. En Dow trabajamos junto con marcas y convertidores para simplificar estructuras sin comprometer desempeño", señaló a NotiPress Manuel Bárcenas, Gerente de Desarrollo de Mercado en México para negocio de Plásticos en Dow.

Entre las tecnologías aplicadas destaca la orientación en dirección máquina MDO. Este proceso reorganiza el material con el fin de aumentar resistencia y eficiencia. En términos prácticos, permite fabricar empaques más delgados y emplear menor cantidad de plástico sin sacrificar protección. La simplificación estructural también favorece su integración en corrientes de reciclaje especializadas.

La circularidad, no obstante, depende de la gestión posterior al consumo. Para incrementar la probabilidad de recuperación, especialistas recomiendan revisar si el empaque corresponde a un solo tipo de plástico flexible y carece de capas metálicas visibles. Retirar residuos de alimento mediante un enjuague ligero evita contaminación del material reciclable.

Una separación adecuada constituye otro factor clave. Cajas de cartón y envolturas plásticas deben depositarse en fracciones distintas. Los empaques requieren permanecer limpios y secos, sin mezclarse con residuos orgánicos. Varias ciudades mexicanas aplican esquemas obligatorios de separación en orgánicos, inorgánicos reciclables e inorgánicos no reciclables, junto con calendarios específicos de recolección.

En México, el aumento del consumo durante temporadas comerciales incrementa el flujo de empaques en circulación. Datos de SEMARNAT confirman la generación anual superior a 44 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos. Estudios internacionales señalan que la reciclabilidad influye en decisiones de compra. La industria impulsa estructuras monomateriales y tecnología MDO con el fin de simplificar procesos de reciclaje. Autoridades y fabricantes coinciden en que la separación correcta tras el consumo resulta determinante para integrar los materiales nuevamente a la cadena productiva.




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