Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Axel Olivares (NotiPress)
La llegada de la Copa Mundial de Fútbol 2026 le trae a México la oportunidad de acelerar la adopción de pagos digitales y fortalecer la inclusión financiera, especialmente entre pequeñas y medianas empresas. En este contexto, varios especialistas señalan que el impacto del evento dependerá no solo del flujo económico, sino de la capacidad de los comercios para integrarse a sistemas de cobro digitales.
En México, el Sistema de Transferencias y Pagos (STP), fintech con 17 años de experiencia y participante del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) del Banco de México, indicó que el país cuenta con infraestructura tecnológica suficiente para atender el aumento en transacciones previsto durante el torneo. La compañía destacó que el sistema permite procesar pagos en tiempo real con altos estándares de seguridad.
De acuerdo con Jaime Márquez Poo, socio y director ejecutivo de desarrollo de negocios en STP, el principal desafío no radica en la tecnología disponible. "El país tiene la infraestructura para recibir un evento de la magnitud del Mundial en términos de pagos digitales. El reto no está en la tecnología, sino en lograr que más comercios y más personas comprendan y adopten estas herramientas", afirmó a NotiPress.
Las cifras del Banco de México respaldan el crecimiento del ecosistema digital. Durante 2025 se registraron más de 7,300 millones de transacciones a través de SPEI, lo que representa un aumento cercano al 40% respecto al año anterior. Paralelamente, el uso del efectivo como medio principal de pago disminuyó de 94.9% en 2018 a 83.8% en 2023, según el Censo Económico 2024.
Este contexto anticipa una mayor presión hacia la modernización de los sistemas de cobro en sectores como comercio minorista, turismo, hospitalidad y transporte. La llegada de visitantes internacionales, acostumbrados al uso de pagos digitales, podría impulsar cambios operativos en negocios que aún dependen del efectivo.
Las pymes ocupan un papel relevante en este proceso. En México generan cerca del 70% del empleo y más del 50% del producto interno bruto. Aunque muchas operan con esquemas de pago tradicionales, la incorporación de soluciones digitales podría reducir costos y mejorar la eficiencia en sus operaciones diarias.
Márquez Poo explicó que estas herramientas tienen impacto directo en la rentabilidad. "Los pagos digitales permiten a los negocios cobrar en segundos, recibir el monto íntegro de cada transacción y reducir costos asociados a comisiones. Para una pyme, esto puede representar una diferencia tangible en su rentabilidad", indicó.
Sin embargo, especialistas coinciden en que la tecnología por sí sola no garantiza una transformación estructural. La educación financiera se presenta como un elemento clave para ampliar la adopción. Más del 20% de la población en México permanece fuera del sistema financiero formal, lo que limita el acceso a servicios digitales.
En ese sentido, Márquez Poo subrayó la necesidad de fortalecer el conocimiento sobre estas herramientas. "Antes de hablar de inclusión financiera tenemos que hablar de educación financiera; las personas necesitan entender por qué usar pagos digitales puede mejorar su economía, reducir riesgos y facilitar su acceso a más servicios financieros", señaló.
Diversos estudios internacionales indican que la digitalización permite a las pymes incrementar su productividad y ampliar ingresos. En este contexto, el Mundial 2026 se perfila como un punto de impulso para integrar a más negocios en la economía digital.
"El Mundial puede ser una ventana de exposición extraordinaria para que más comercios descubran los beneficios de la digitalización. Si logramos combinar infraestructura tecnológica con educación financiera, el legado del evento podría ser un México con más negocios integrados a la economía digital", concluyó Márquez Poo.