
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
Colocan directivos empresariales el pensamiento crítico como una capacidad central frente a la adopción acelerada de inteligencia artificial en las organizaciones. Así lo expusieron especialistas de KPMG México durante la presentación del estudio Perspectivas de la Alta Dirección en México 2026, basado en la opinión de más de 500 tomadores de decisión.
Durante una conferencia de prensa con acceso para NotiPress, representantes de la firma señalaron que la inteligencia artificial dejó de abordarse como una herramienta experimental y comenzó a integrarse de forma estratégica en los procesos empresariales. La alta dirección identifica que su valor depende de la capacidad humana para interpretar información, cuestionar resultados y tomar decisiones con criterio.
Explicó Gerardo Rojas, socio líder de asesoría en KPMG México, que la adopción inicial de inteligencia artificial careció en muchos casos de un enfoque claro de impacto productivo. Indicó que este panorama evolucionó hacia esquemas donde las empresas definen con mayor precisión a quién capacitar y con qué objetivos estratégicos, más allá de una automatización operativa.
De acuerdo con los resultados del estudio, la alta dirección reconoce que la inteligencia artificial no sustituye al talento humano, sino que lo complementa. El riesgo, señalaron los especialistas, recae en perfiles que no desarrollen habilidades analíticas ni capacidad de razonamiento frente al uso de estas tecnologías.
Destaca el informe que cerca de 70% de las organizaciones encuestadas cuenta con planes formales para modificar su plantilla laboral, con énfasis en reducir funciones repetitivas y fortalecer áreas estratégicas. En este contexto, el pensamiento crítico adquiere relevancia en funciones relacionadas con análisis, atención a clientes, toma de decisiones y diseño de estrategias.
De acuerdo a KPMG, la capacitación empresarial comienza a enfocarse en habilidades cognitivas y no solo técnicas. La formación en inteligencia artificial se vincula con la capacidad de evaluar escenarios, detectar riesgos y cuestionar supuestos, especialmente en entornos marcados por disrupción tecnológica y volatilidad económica.
Ricardo Delfín, socio líder de clientes y mercado en KPMG México, indicó que las empresas operan en un entorno caracterizado por incertidumbre geopolítica, cambios regulatorios y transformación digital constante. Bajo estas condiciones, la alta dirección prioriza el fortalecimiento de capacidades internas, entre ellas el pensamiento crítico, como base de la resiliencia organizacional.
El estudio también muestra que las inversiones en tecnología, incluida la inteligencia artificial, buscan mejorar procesos internos y experiencia del cliente. Sin embargo, los directivos reconocen que los beneficios no son inmediatos y requieren una lectura estratégica de los datos generados por estas herramientas.
Con base en los hallazgos, KPMG concluye que la adopción efectiva de inteligencia artificial depende menos de la tecnología y más de la preparación del capital humano. La alta dirección en México perfila el pensamiento crítico como un factor determinante para mantener competitividad y relevancia en un entorno de disrupción constante.
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