
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
La parálisis dejó de ser una barrera total para el movimiento tras la aprobación en China de un chip cerebral que permite controlar prótesis con el pensamiento. El implante NEO marca la primera autorización comercial de esta tecnología para uso médico en pacientes con discapacidad motriz.
La Administración Nacional de Productos Médicos de China autorizó el dispositivo después de 18 meses de pruebas clínicas. El implante está dirigido a personas de entre 19 y 60 años con lesiones en el cuello o la médula espinal que les impiden mover las extremidades.
Desarrollado por Neuracle Medical Technology, el chip se coloca en el cráneo y tiene el tamaño de una moneda. Según la revista Nature, incorpora ocho electrodos que se posicionan sobre el área cerebral responsable del movimiento. Cuando el usuario imagina una acción, el sistema traduce esa señal en órdenes que ejecuta una prótesis.
En la práctica, el dispositivo permite activar un guante mecánico que realiza tareas básicas. Entre ellas se encuentran sujetar objetos, manipular utensilios y mover artículos de uso cotidiano, lo que representa una aplicación directa en la recuperación de autonomía.
Las pruebas incluyeron a 32 personas que utilizaron el implante sin registrar efectos secundarios adversos, de acuerdo con fuentes citadas por Nature. Este resultado permitió avanzar hacia su aprobación como tratamiento, a diferencia de otros desarrollos que permanecen en fase experimental.
El avance se produce en un entorno internacional donde varias empresas trabajan en interfaces cerebro-computadora (BCI) sin lograr aún su comercialización. Proyectos como Neuralink continúan en ensayos clínicos y han enfrentado efectos secundarios que han limitado su autorización en otros mercados.
Una estrategia más amplia respalda este desarrollo tecnológico en China. Un documento político filtrado detalla un plan con 17 acciones para posicionar al país como líder global en la industria de interfaces cerebro-computadora en un plazo de cinco años.
"El gobierno chino siempre ha apoyado las tecnologías disruptivas. Creo que, desde el punto de vista del gobierno, esta política significa que la tecnología BCI ya ha pasado del nivel de concepto al de producto", expresó a WIRED Phoenix Peng, cofundador y consejero delegado de NeuroXess.
El plan incluye la producción de dispositivos no invasivos en formatos como audífonos, visores y gafas. También contempla su uso en sectores de alto riesgo, como la minería, la energía nuclear y la manipulación de materiales peligrosos.
Actualmente, los implantes cerebrales se enfocan en restaurar funciones en personas con discapacidad. Existen desarrollos que permiten la comunicación mediante pensamiento, el control de dispositivos digitales sin movimiento físico y avances iniciales en la recuperación de la visión.
La autorización de NEO introduce una aplicación médica concreta en el mercado, mientras otras tecnologías similares continúan en fases de prueba en distintos países.
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