Cómo evitar los costos ocultos de los robots automatizados

 31-07-2020
Patricio Contreras

 

   

 

Con los grandes pasos que se han dado en materia de robótica e inteligencia artificial, estas tecnologías se han democratizado más y más en términos de costes y funcionalidad, lo que los ha hecho accesible la tecnología AMR (Robots Móviles Autónomos) a un público cada vez más amplio, incluso a empresas pequeñas y medianas. Sin embargo, la inversión en tecnología robótica puede acarrear costes ocultos asociados al mantenimiento a largo plazo de este tipo de equipos.

Estos gastos ocultos incluyen esfuerzos de configuración, implementación y reconfiguración sostenida que pueden aumentar según la complejidad del robot y, potencialmente, reducir el valor y funcionalidad de los activos automáticos de no atenderse de manea oportuna. El problema, según Omar Aquino, director de ventas de Mobile Industrial Robots, radica en que estos costos ocultos generalmente son desconocidos por el cliente y no son mencionados por los proveedores de soluciones en robótica.

Principalmente, en el proceso de programar un AMR para trabajar de manera eficiente y autónoma, es posible que los operadores se topen con dificultades derivadas de la necesidad de ajustar el robot a un esquema de trabajo primordialmente manejado por seres humanos. Esto implica invertir en procesos de planeación y adaptación de espacios, capacitación de empleados y servicios de programación tanto en el despliegue como en cada ocasión que surja un nuevo obstáculo para la operabilidad.

Además de esto, la operación de los robots debe ser lo más intuitiva y sencilla posible para quien conviva con ellos en el día a día. Omar Aquino, puntualiza que: "Los trabajadores que configuran, implementan y prueban los AMR también deben estar facultados para configurar las interfaces de usuario; sabrán mejor que nadie cómo configurar esos dispositivos. Pero eso solo funciona si los dispositivos son accesibles y fáciles de dominar."

Contrapuesto a estas dificultades, existe un área de oportunidad importante. Si bien un robot difícil de operar frustra y consume tiempo valioso de la fuerza laboral, un sistema manejable y bien integrado no solo promete mejores retornos sobre la inversión, sino también optimizar el valor y satisfacción de los empleados, que podrán invertir su tiempo en tareas más complejas mientras los autómatas realizan el trabajo duro y monótono.

Sin duda nunca ha sido más sencillo invertir en maquinaria automatizada y, derivado de esto, esta tecnología promete introducirse en más y más espacios de trabajo, dada su flexibilidad y escalabilidad. Por tanto, se vuelve de capital importancia no desaprovechar esta flexibilidad y que los proveedores de estas soluciones y los inversionistas en tecnología sean claros con los límites y cuotas de sus servicios y presupuestos.

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