Manos invisibles al volante revelan la dependencia humana de los robotaxis

 03-04-2026
Carlos Ortíz
   
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

El uso de control humano remoto en robotaxis evidencia que la conducción autónoma depende de intervención directa en situaciones críticas, lo cual redefine el alcance real de esta tecnología en entornos urbanos.

Información revelada en cartas enviadas al senador estadounidense Ed Markey mostró que al menos siete empresas de vehículos autónomos, entre ellas Tesla, Waymo, Zoox y Nuro, utilizan sistemas de asistencia remota para responder cuando los vehículos presentan fallas o enfrentan escenarios complejos . Estos mecanismos forman parte de los protocolos de seguridad en una industria que continúa en fase de desarrollo operativo.

Dentro de estas respuestas, Tesla confirmó que sus operadores pueden asumir el control directo del vehículo en casos excepcionales. Karen Steakley, directiva de la compañía, explicó: "Como medida de redundancia en casos excepcionales... operadores de asistencia remota están autorizados a asumir temporalmente el control directo del vehículo como maniobra de escalada final después de que se hayan agotado todas las demás acciones de intervención disponibles".

La compañía detalló que esta intervención puede realizarse a velocidades de hasta 2 millas por hora (aproximadamente 3.2 km/h) en control directo y hasta 10 millas por hora (16 km/h) bajo ciertas condiciones del sistema, permitiendo retirar vehículos en situaciones comprometidas. El informe del senador Markey indicó que ninguna empresa reveló la frecuencia de estas intervenciones. El legislador señaló: "Todas las empresas de vehículos autónomos se negaron a revelar con qué frecuencia sus vehículos requieren la asistencia de asistentes remotos, ocultando al público información clave sobre el verdadero nivel de autonomía de sus modelos".

Actualmente, Tesla opera cerca de 50 robotaxis en Austin, Texas, algunos con operadores de seguridad a bordo y otros sin supervisión directa. En paralelo, Waymo informó que cuenta con aproximadamente 3,000 robotaxis en 10 ciudades de Estados Unidos, supervisados por al menos 70 asistentes remotos activos en simultáneo, según su respuesta oficial.

La diferencia operativa entre empresas refleja distintos enfoques sobre el rol humano. Mientras Tesla permite el control directo, otras compañías limitan la intervención a sugerencias que el sistema puede aceptar o rechazar, lo que reduce la dependencia inmediata de operadores externos.

Casos recientes muestran los desafíos de esta supervisión. Investigadores federales identificaron que un asistente remoto de Waymo autorizó incorrectamente a un vehículo a rebasar un autobús escolar detenido, lo que evidencia posibles fallas incluso en entornos supervisados.

El uso de control remoto también enfrenta limitaciones técnicas. Retrasos de apenas unos milisegundos en la transmisión de datos pueden afectar la capacidad de reacción del operador, especialmente en entornos urbanos con tráfico dinámico.

Expertos del sector señalan que la falta de transparencia limita la evaluación pública del sistema. Missy Cummings, investigadora en vehículos autónomos, afirmó: "Las empresas no quieren dar esas cifras, porque entonces quedaría claro lo poco capaces que son realmente estos sistemas. Si la gente entendiera con qué frecuencia interactúan los asistentes, entonces quedaría claro lo lejos que están los vehículos verdaderamente autónomos".

Ante este contexto, el senador Markey solicitó a las autoridades federales revisar los programas de asistencia remota. Tambien anunció la preparación de una propuesta legislativa para atender las brechas detectadas en la regulación de los vehículos autónomos.




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