
Foto: NOAA
El agujero de ozono sobre la Antártida en 2025 fue clasificado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la NASA como el quinto más pequeño desde 1992, año en que comenzó a aplicarse el Protocolo de Montreal. Durante el periodo de mayor agotamiento, entre el 7 de septiembre y el 13 de octubre de 2025, la extensión promedio fue de 18,71 millones de kilómetros cuadrados. Su desintegración se adelantó casi tres semanas respecto a la tendencia de la última década.
De acuerdo con Paul Newman, científico sénior del sistema de la Universidad de Maryland y líder del equipo de investigación de ozono de la NASA, "como se predijo, estamos observando que los agujeros de ozono tienden a ser más pequeños en área que a principios de la década del 2000. Se están formando más tarde en la temporada y se están desintegrando antes".
El máximo registro diario del agujero en 2025 ocurrió el 9 de septiembre, alcanzando los 22,86 millones de kilómetros cuadrados. Esta cifra representa una reducción de aproximadamente 30% respecto al récord histórico de 2006, cuando se registraron 26,60 millones de kilómetros cuadrados.
Según datos históricos recopilados desde 1979, el agujero de este año se ubicó como el décimocuarto más pequeño en 46 años de observaciones por satélite. Este descenso está relacionado con la disminución sostenida de compuestos que dañan la capa de ozono, según informes de NOAA y NASA. "Desde que alcanzaron su pico máximo alrededor del año 2000, los niveles de sustancias que agotan la capa de ozono en la estratósfera antártica han disminuido alrededor de un tercio en relación con los niveles anteriores al agujero de ozono", declaró Stephen Montzka, del Laboratorio de Monitoreo Global de la NOAA.
Por su parte, Newman añadió que "el agujero de este año habría sido más de un millón de millas cuadradas más grande si todavía hubiera tanto cloro en la estratósfera como hace 25 años".
El 6 de octubre, las mediciones con globos meteorológicos mostraron que la concentración de ozono directamente sobre el Polo Sur alcanzó su punto más bajo, con 147 unidades Dobson. Esta cifra contrasta con el mínimo histórico de 92 unidades Dobson registrado en octubre de 2006.
La capa de ozono es crucial para bloquear la radiación ultravioleta dañina. Su deterioro permite una mayor exposición a rayos UV, lo cual puede generar impactos en la salud y en cultivos. El agotamiento ocurre cuando compuestos con cloro y bromo alcanzan la estratósfera y reaccionan con el ozono, reduciendo su concentración. Aunque estos compuestos están prohibidos, aún persisten en materiales antiguos.
El debilitamiento del vórtice polar en agosto también habría influido en la disminución del agujero. Laura Ciasto, meteoróloga del Centro de Predicción Climática de la NOAA, explicó que "un vórtice polar más débil de lo normal el pasado agosto contribuyó a mantener las temperaturas por encima del promedio y probablemente a la reducción del agujero de ozono".
La vigilancia global de la capa de ozono se realiza con satélites como Aura, NOAA-20, NOAA-21 y Suomi NPP, tambien globos meteorológicos y observatorios de superficie como el del Polo Sur.
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