El panorama de los derechos de autor en un mundo con inteligencia artificial

 21-09-2021
Andrés Zimbrón

 

   

 

Crédito foto: Pexels

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Las innovaciones tecnológicas como el big data, machine learning, inteligencia artificial, entre otros, cuestionan en gran medida los ejes fundamentales del derecho de autor. Estas tecnologías disruptivas eliminan la intervención humana en la creación, reproducción, productos e incluso protección de las obras únicas, pero hacia dónde va el derecho de autor o copyright.

Algunas organizaciones, entre ellas la Oficina de Derechos de Autor y la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos tratan de explorar el aprendizaje automático en la práctica. Principalmente en cuestión de inteligencia artificial, la cual ha tenido un gran auge en recientes cinco años, cuando grandes empresas de la tecnología comenzaron a usarla en sus plataformas digitales.

También, la IA se está implementando cada vez más en campos no antes vistos, desde el dominio exclusivo de herramientas digitales, hasta la creatividad e ingenio de las personas. Aunado a ello, la IA ha sido importante para la protección de la propiedad intelectual de los contenidos audiovisuales, medios digitales, en Internet.

Gracias a estas mejoras, aumenta de forma exponencial la capacidad de cálculo y recopilación de información para hacer cada vez más precisas herramientas a fin de proteger los derechos de autor. Sin embargo, todavía existen controversias sobre hasta qué punto la inteligencia artificial debe proteger y seguir encaminando el copyright en Internet.

Datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) indican, hasta 2018 existían más de 340 mil conjuntos de patentes relacionados con la IA. Más de la mitad fueron publicados después de 2013 y cerca del 40% de las patentes relacionadas con IA mencionan explícitamente el aprendizaje automático o alguna de sus variantes.

Además de ofrecer protección para las ideas únicas sobre algún servicio o producto, también la IA ayuda a las personas a explotar sus capacidades creativas y artísticas. Por ejemplo, AIVA es una herramienta que ayuda a los usuarios con conocimientos musicales intermedios o avanzados a componer canciones o bandas sonoras propias.

Ya sea con fines recreativos o comerciales, los usuarios pueden explotar sus conocimientos musicales a fin de tener contenidos originales para poder monetizar sus creaciones. De acuerdo con la OMPI, la IA puede dar forma a la expresión artística el cual se ajusta a la música, pintura u obras escritas, pero debe tener ciertas limitaciones para defender los derechos de autor.

Desde un inicio, las leyes que defienden los derechos de autor o copyright han tenido por objeto incentivar las creaciones humanas y los avances tecnológicos, y en general, reconocer lo que han logrado. Todavía hay muchas incógnitas por resolver, pero las organizaciones están siguiendo de cerca los nuevos avances en la tecnología para mejorar la protección de la propiedad intelectual.

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