Ciudad de México,
Axel Olivares
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El uso dañino de pantallas en menores pasó a ser una preocupación de salud pública por autoridades sanitarias de Estados Unidos, debido a su relación con un sueño deficiente, menor rendimiento escolar, baja actividad física y vínculos personales debilitados. La advertencia tiene que ver con un hábito que se consolida en las sociedades de todo el mundo: teléfonos, tabletas, videojuegos, redes sociales y otros dispositivos forman parte del día a día desde edades cada vez más tempranas.
Por medio de un documento titulado "Advertencia del Cirujano General sobre los daños del uso de pantallas", el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) señala que la exposición suele comenzar antes del primer año y aumenta con la edad. Para cuando llegan a la adolescencia, pueden pasar más tiempo frente a pantallas que durmiendo o asistiendo a la escuela.
"Si bien el uso de pantallas puede tener algunos beneficios, las pruebas de una serie de riesgos para la salud mental y física general de los niños están aumentando", escribió el secretario de HHS, Robert F. Kennedy Jr.La advertencia no limita el problema a las redes sociales. El documento incluye también videojuegos, apuestas en línea, aplicaciones, teléfonos inteligentes, tabletas, chatbots y otros espacios digitales asociados con pantallas.
El informe identifica mayor riesgo cuando el uso se vuelve difícil de controlar o desplaza actividades esenciales. También advierte sobre los contenidos diseñados para extender la permanencia, como desplazamiento infinito (doomscrolling), reproducción automática, recompensas, rachas y recomendaciones algorítmicas.
En adolescentes, el panorama se vuelve más complejo. La advertencia menciona consecuencias serias en su salud mental como ansiedad, depresión, baja autoestima, imagen corporal, ciberacoso, consumo de sustancias y conductas de autolesión. También registra que casi 5 de cada 10 adolescentes han experimentado ciberacoso.
El documento afirma que, en adolescentes, la cantidad de tiempo frente a las pantallas alcanza un promedio de cuatro horas o más al día y casi la mitad admite perder la noción del tiempo que pasan en sus teléfonos.
El documento describe conductas que pueden indicar un uso problemático. Entre ellas aparecen:
La advertencia también vincula el uso excesivo con menor duración y calidad del sueño, más sedentarismo, mayor riesgo de miopía y molestias musculoesqueléticas. En el ámbito escolar, menciona que usar el celular o varias aplicaciones mientras se estudia puede afectar la atención, la concentración y el rendimiento escolar.
La respuesta propuesta por el HHS combina acciones familiares, escolares, médicas, regulatorias y tecnológicas. Para hogares, el informe sugiere acuerdos familiares sobre el uso de pantallas, zonas sin pantallas, retiro de dispositivos de los dormitorios durante la noche y límites orientativos por edad.
"Esta advertencia no es solo una alerta, sino también una invitación para que todos disfrutemos de un mundo más amplio, más allá de los confines de las pantallas", dijo Kennedy.La advertencia organiza recomendaciones en cinco acciones: hablar, modelar conductas, retrasar el acceso, desviar la atención hacia actividades saludables y desconectarse con regularidad. Para escuelas, propone restricciones al uso de celulares durante toda la jornada, más tareas en papel y actividades físicas o sociales.
Aun así, la relación entre los dispositivos y los jóvenes sigue siendo compleja. Muchos expertos consideran que la adicción a las pantallas es multicausal: