
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
La aterosclerosis puede desarrollarse durante años sin provocar señales evidentes, mientras la placa se acumula dentro de las arterias y reduce progresivamente el flujo sanguíneo. Khurram Nasir, cardiólogo preventivo del Hospital Houston Methodist, explicó en información compartida exclusivamente con NotiPress que la prevención temprana puede limitar su progresión.
"Las estrategias de prevención y tratamiento funcionan extraordinariamente bien para desacelerar de forma drástica e incluso revertir la progresión de la enfermedad", afirma el Dr. Nasir. La afección aparece cuando depósitos de colesterol, calcio y grasa forman placa dentro de las arterias, estrechándolas y elevando el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Más allá de la influencia genética, el especialista sostiene que las decisiones cotidianas también pueden incidir considerablemente en el riesgo de desarrollar aterosclerosis. Entre los factores señalados aparecen una dieta rica en ultraprocesados, inactividad física, poco sueño, tabaquismo, estrés crónico, diabetes y presión arterial alta.
Factores que se acumulan con el tiempo
Según el especialista, estos elementos pueden acumularse durante años y favorecer procesos inflamatorios relacionados con una mayor probabilidad de desarrollar aterosclerosis. "La mayoría de los factores de riesgo de aterosclerosis están bajo nuestro control", señala el Dr. Nasir.
"No podemos cambiar las cartas genéticas que nos tocaron, pero sí podemos cambiar por completo la manera en que las jugamos". El especialista explica que las arterias pueden reflejar el efecto acumulativo de los hábitos, el estrés, la alimentación y el entorno cotidiano.
Ese carácter progresivo ayuda a explicar por qué las primeras etapas suelen pasar desapercibidas durante largos periodos sin síntomas reconocibles. Los signos pueden aparecer después de diez o incluso veinte años, cuando la acumulación de placa ya lleva tiempo desarrollándose silenciosamente.
"Para muchos pacientes, la primera señal de aterosclerosis es un ataque cardíaco", advierte el Dr. Nasir. "Por eso, las pruebas de detección y la prevención son tan importantes".
Señales que pueden aparecer durante actividades habituales
En etapas intermedias pueden surgir dificultad para respirar, fatiga inusual o molestias durante el esfuerzo físico en pecho, mandíbula, cuello o abdomen. Nasir recomienda consultar con un cardiólogo cuando estas señales sean nuevas, especialmente si aparecen durante actividades rutinarias antes realizadas sin molestias.
La detección puede comenzar antes de los síntomas, generalmente entre los 40 y 45 años, según la valoración de los factores individuales. Antecedentes familiares, diabetes o múltiples factores de riesgo pueden justificar que las evaluaciones comiencen antes de ese rango de edad.
Entre las herramientas disponibles aparece la puntuación de calcio en las arterias coronarias, utilizada para detectar placa y estimar el riesgo asociado con su acumulación. También puede emplearse una angiografía coronaria por tomografía computarizada cuando existen síntomas, pero todavía no se ha establecido un diagnóstico de enfermedad cardíaca.
Según Nasir, estas imágenes permiten observar directamente la placa y orientar decisiones médicas con mayor precisión según las características de cada paciente. Cuando existe poca o ninguna placa, las medidas pueden concentrarse en alimentación saludable, actividad física regular, mejor descanso y control adecuado del estrés.
Cuando ya existe placa, el médico puede recomendar medicamentos para reducir el colesterol y evitar que la enfermedad continúe progresando. En cuadros sintomáticos más avanzados, el tratamiento puede incluir intervenciones adicionales para controlar obstrucciones y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
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