
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)
En México, médicos integran cannabidiol (CBD) en tratamientos clínicos orientados a la pérdida de peso y el cuidado de la salud digestiva. Esta práctica se ha consolidado como una alternativa terapéutica complementaria frente al incremento de enfermedades relacionadas con el sobrepeso, colitis, gastritis y otros trastornos intestinales.
Durante una entrevista con NotiPress, el médico bariatra, David Montalvo, especialista en medicina cannábica, explicó que el CBD puede reducir el apetito tras dos semanas de uso continuo. "Ese efecto aparece cuando se llevan dos semanas de su consumo", afirmó. Esta propiedad se aprovecha para estructurar estrategias alimentarias en fases, iniciando con dietas como la cetogénica, permitiendo al paciente perder peso sin limitar cantidades desde las primeras etapas.
"El CBD y los extractos de cannabis hacen maravillas para el tubo digestivo", aseguró Montalvo al detallar su eficacia en pacientes con inflamaciones severas. Casos de enfermedad de Crohn, colitis y gastritis han mostrado mejoras al incorporar cannabinoides en los protocolos médicos, señaló el especialista.
Los tratamientos también permiten detectar condiciones metabólicas asociadas al sobrepeso. Montalvo destacó que al realizar evaluaciones completas es posible identificar afecciones como resistencia a la insulina, hígado graso e hipertensión. "A veces vienen personas, señoras a consulta para bajar de peso y me dicen ‘bájeme 5 kg para que me cierre el vestido’", comentó. Sin embargo, agregó que en revisiones clínicas suelen aparecer complicaciones de mayor gravedad justificando una intervención médica integral.
La dosificación del CBD y la planificación de las dietas deben personalizarse en cada caso. Factores como edad, peso corporal y tipo de padecimiento determinan la cantidad adecuada. "La dosificación del CBD también", enfatizó Montalvo, debe ajustarse individualmente.
Estudios publicados en Obesity Reviews y Cannabis and Cannabinoid Research respaldan el uso del CBD en la modulación del apetito, el metabolismo de lípidos y la reducción de inflamación gastrointestinal. Estas investigaciones refuerzan su potencial clínico en contextos donde la obesidad y los trastornos digestivos presentan desafíos terapéuticos significativos.
En paralelo, investigaciones del Instituto de Química de la UNAM buscan aislar y analizar cannabinoides no activos como el CBDA y CBGA por su posible efecto farmacológico. Según el investigador Roberto Arreguín Espinosa de los Monteros, estos compuestos podrían tener aplicaciones médicas aún por confirmar, sin requerir la activación térmica que convierte al CBD en su forma activa. "Nuestra intención es separar varios de ellos de la planta y someterlos a diversas pruebas, porque tienen un gran potencial farmacológico", indicó.
Desde una perspectiva internacional, Mayo Clinic señala "la marihuana medicinal viene de la planta Cannabis sativa" y se usa "para aliviar los síntomas causados por algunas enfermedades". Según su sitio oficial, entre los principales compuestos activos están el tetrahidrocannabinol (THC) y el canabidiol (CBD), donde "el THC es la parte psicoactiva de la marihuana, es decir, que actúa en el cerebro y afecta el estado de ánimo, el comportamiento y los pensamientos".
Aunque el CBD derivado del cáñamo con menos de 0.3% de THC es legal bajo legislación federal en Estados Unidos, "la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) no ha aprobado el uso de cannabis para el tratamiento de ninguna enfermedad". No obstante, "la FDA ha aprobado estos cannabinoides: el canabidiol (Epidiolex), que procede de la planta de cannabis; y el dronabinol (Marinol, Syndros), que es de fabricación humana o sintético".
En México, el uso terapéutico del cannabis aún enfrenta limitaciones legales. Aunque el CBD derivado del cáñamo con bajo contenido de THC está permitido, la marihuana no cuenta con una regulación formal para fines médicos. Esta situación genera incertidumbre sobre la calidad de los productos disponibles, ya que muchos se elaboran sin controles sanitarios adecuados.
Frente a este panorama, especialistas y centros de investigación insisten en la necesidad de establecer normas garantizando la seguridad de los productos cannábicos, así como validar científicamente sus beneficios terapéuticos. La integración del CBD en terapias digestivas y de control de peso, aunque aún emergente, representa una de las aplicaciones médicas en expansión dentro del uso clínico del cannabis en México.
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