Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
Crédito foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)
El 41.7% de la fuerza laboral en México enfrenta un desequilibrio entre vida personal y laboral. Además, el promedio anual de trabajo alcanza 2,308 horas, la cifra más alta entre los países de la OCDE. Los datos provienen de la Organización Internacional del Trabajo, el informe "Perspectivas de empleo de la OCDE 2025" y la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo 2024.
En el Día de la Familia, celebrado en México el primer domingo de marzo, Empresas Familiarmente Responsables (efr) de Fundación MásFamilia recordó la importancia del equilibrio entre vida laboral, familiar y personal. El informe "Perspectivas de empleo de la OCDE 2025" indica que los mexicanos trabajan en promedio 2,308 horas anuales. Esta cifra coloca al país en el primer lugar entre las naciones que integran la OCDE.
Datos de la ENUT 2024 muestran que las familias comparten en promedio una hora con 14 minutos diarios entre sus integrantes. En contraste, el entorno laboral exige a los mexicanos 52.7 horas semanales en promedio. La encuesta también expone que el trabajo presencial volvió a ser exigencia empresarial en el 94.9% de los casos a nivel nacional.
Iván Javier González, director para México de Empresas Familiarmente Responsables de Fundación MásFamilia, citó cifras de la OIT sobre el entorno laboral. El directivo afirmó a NotiPress: "La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que el 41.7% de la fuerza laboral en México (es decir, 4 de cada 10 personas) enfrenta un desequilibrio entre vida personal y laboral; y aunque las nuevas generaciones buscan priorizar el equilibrio, el propósito y el cuidado de la salud mental, las empresas tienen la responsabilidad de promover el bienestar laboral de sus colaboradores".
Respecto al tiempo compartido en el entorno familiar, González explicó: "No todos los tiempos son iguales: estar físicamente en casa no siempre implica presencia de calidad, y tampoco toda dedicación laboral ocurre exclusivamente en la oficina. La conciliación supone la posibilidad de estar disponibles en los momentos relevantes (ocio, actividades académicas, citas médicas, conversaciones significativas o situaciones imprevistas) y, a la vez, asumir responsabilidades profesionales cuando sea necesario".
Sobre la forma de medir el equilibrio, el directivo añadió: "Más que hablar de ‘cuánto’, hay que hablar de ‘cómo’. Es decir, de la posibilidad real de integrar lo que hacemos en el ámbito profesional con quienes somos en el ámbito personal. En este punto, la flexibilidad es el principio rector, porque las necesidades familiares cambian según la etapa de vida y el contexto de cada persona".
Entre las recomendaciones planteadas por efr se encuentran esquemas híbridos estructurados, horarios escalonados y semanas comprimidas. También se proponen bancos de horas, permisos familiares y vacaciones extendidas por antigüedad. La organización sugiere incorporar indicadores de conciliación y bienestar dentro de métricas estratégicas empresariales, incluyendo percepción de equilibrio, niveles de estrés y rotación asociada a sobrecarga laboral.
Las cifras de la OIT, la OCDE y la ENUT 2024 coinciden en señalar jornadas laborales extensas y limitados espacios de convivencia familiar en México. El 41.7% de la fuerza laboral reporta desequilibrio entre vida personal y trabajo. El promedio anual asciende a 2,308 horas, mientras las familias comparten 74 minutos diarios y el 94.9% de los empleos exige presencialidad.