Los centros de detención para los niños migrantes latinoamericanos

 28-07-2019
Patricia Manero

 

   

 

En recientes días se anunció el acuerdo entre Guatemala y Estados Unidos de convertir al país centroamericano en el 'tercer país seguro', el cual requerirá que los migrantes soliciten asilo a Guatemala, antes que al país norteamericano. La medida se firmó en Washington el viernes 26 de julio de 2019. "Como pediatra, pero también como madre y ex jefa de Estado, estoy profundamente sorprendida de que los niños se vean obligados a dormir en el suelo en instalaciones superpobladas, sin acceso a atención médica o alimentos adecuados y con malas condiciones de saneamiento", dijo Alta Comisionada para los Derechos Humanos Michelle Bachelet.

Ante esto, se espera el flujo migratorio se reduzca considerablemente, pero todavía son miles de migrantes irregulares que pasan por México e intentan cruzar la frontera sur de Estados Unidos para una mejor calidad de vida.

Son varias las afectaciones sufridas por esta comunidad de migrantes: enfermedades mentales como ansiedad, estrés postraumático y paranoia; y padecimientos físicos tales como dolores crónicos de espalda, úlceras y problemas para dormir. Todo esto por las nuevas políticas migratorias impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump.

Asimismo, dentro de estas políticas se implementaron centros de detención fronterizos para los menores que fueron separados de sus familias al momento de la detención. La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos detiene menores, entre ellos aquellos que todavía no pueden cuidar de sí mismos, en centros de contención para migrantes.

Los menores no tienen contacto con sus familias, tienen poco acceso a las condiciones de higiene idóneas como duchas para bañarse, ropa limpia, cepillos de dientes, y en los peores casos, no tienen acceso a una cama. Explicando que la detención de inmigrantes nunca es lo mejor para un niño, el jefe de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas (OACDH) explicó, "incluso por períodos cortos y en buenas condiciones". "Puede tener un impacto grave en su salud y desarrollo". "Considere el daño que se hace todos los días al permitir que esta situación alarmante continúe", dijo.

Según el periódico The New York Times, alrededor de 13 mil menores migrantes se encuentran recluidos en centros de detención a lo largo de todo Estados Unidos. Uno de los casos más sonados fue el del centro de detención de Clint, Texas, al este de El Paso.

Un grupo de abogados investigó las condiciones legales de los centros de detención, informó, los niños no tienen acceso a sanitarios, menores de alrededor de los 7 y 8 años tienen que hacerse cargo de niños más pequeños, algunos alegaban no poder dormir por la sensación de hambre y dormían en el cemento con sólo dos mantas para refugiarse del frío.

Departamento de Fronteras hizo una inspección en mayo de 2019 donde se concluyó que el centro en Texas tenía una "superpoblación peligrosa", se encontraban recluidos 900 migrantes en un lugar con capacidad de 125; en las celdas había 155 personas, cuando su diseño es para 35.

Estas nuevas políticas migratorias, y el acuerdo del 'tercer país seguro' con Guatemala hacen necesario orientar el tratamiento de estas acciones a los derechos humanos, para mejorar las condiciones de los menores migrantes.