Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Una enfermedad prevenible y curable volvió a ocupar la agenda sanitaria por un aumento persistente de notificaciones. El repunte de casos también reactivó la atención sobre síntomas, transmisión aérea y diagnóstico oportuno.
En el corte sanitario correspondiente a principios de junio, Argentina informó 6.482 casos de tuberculosis en 2026. El dato surge del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) y supera por 133 casos al mismo período de 2025.
La serie reciente muestra un crecimiento marcado desde 2020, cuando se informaron 3.777 casos en el mismo corte anual. En 2026, las notificaciones llegaron a 6.482, lo cual equivale a un aumento del 71,6% desde ese registro.
El mayor aporte al crecimiento provino de la región Centro, con 264 casos adicionales y una suba del 5,6%. El noreste argentino sumó 45 casos más, con un aumento del 10%, y Cuyo agregó 24 notificaciones. La región Sur mostró el movimiento contrario, con 35 casos menos y una baja del 22,3%.
Misiones registró la mayor suba porcentual entre las jurisdicciones, con 44,9%, seguida por Mendoza, Entre Ríos, Santiago del Estero y Santa Fe. Durante 2025, el 66,1% de los casos se concentró en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Salta presentó la tasa más alta, con 63,8 casos por cada 100.000 habitantes.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo tuberculoso, una bacteria que suele afectar principalmente a los pulmones. La transmisión ocurre por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe cerca de otras personas. Aunque es prevenible y curable, puede resultar mortal cuando no recibe tratamiento adecuado.
Entre los síntomas habituales aparecen tos persistente, a veces con sangre, dolor torácico, cansancio, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos. El riesgo aumenta en personas con diabetes, sistema inmunitario debilitado, desnutrición, consumo de tabaco o consumo nocivo de alcohol.
La enfermedad suele tratarse con antibióticos administrados durante varios meses, según el tipo de infección detectada. La detección temprana reduce la transmisión inadvertida, especialmente cuando los síntomas respiratorios permanecen durante semanas o meses. También se recomiendan ventilación adecuada, higiene respiratoria y consulta médica ante tos prolongada, fiebre o pérdida de peso sin causa conocida.
Desde diciembre de 2025, el Ministerio de Salud de la Nación distribuyó 40.500 cartuchos para diagnóstico molecular de tuberculosis. En 2026 también entregó 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD) para diagnóstico y estudio de contactos. La cartera sanitaria informó además 546 tratamientos de segunda línea para tuberculosis farmacorresistente, incluidos 275 destinados a pacientes de Buenos Aires y su capital.