
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Los casos de leptospirosis aumentaron en Argentina y reforzaron la vigilancia sanitaria sobre una enfermedad bacteriana transmitida de animales a personas. El Boletín Epidemiológico Nacional registró 109 casos humanos entre la semana epidemiológica 1 y la 15, con 45 confirmados y 64 probables.
Durante ese período, las autoridades sanitarias analizaron 956 notificaciones y ubicaron la tasa de incidencia en 0,23 casos por cada 100.000 habitantes. Ese nivel representa un aumento del 28% respecto del año anterior, con mayores incrementos en las regiones Noreste y Centro.
Entre Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos se distribuye la mayor parte de los 86 casos de la región Centro. El Noreste suma 15 casos, con registros destacados en Misiones y Corrientes, mientras Sur y Cuyo presentan números menores.
Qué es la leptospirosis y cómo se transmite
La leptospirosis es una zoonosis bacteriana de distribución amplia, capaz de afectar a personas, animales domésticos, especies productivas y fauna silvestre. Su transmisión ocurre por contacto con sangre, fluidos biológicos u orina de animales infectados.
El contagio también puede producirse cuando mucosas, piel lesionada o tejido conjuntivo entran en contacto con agua, barro o suelo húmedo contaminado. Por esa razón, las inundaciones y el contacto prolongado con ambientes anegados elevan el riesgo de exposición.
Martin Olivera (Composición/NotiPress) con datos del Boeletín epidemiológico
Los roedores son el principal reservorio de la bacteria, aunque los perros también cumplen un papel relevante como animales centinela. Su infección puede indicar presencia ambiental del agente infeccioso y riesgo para las personas expuestas.
El boletín informó 32 casos confirmados de leptospirosis canina, una cifra 27% menor frente al mismo período de 2025. Buenos Aires concentró 23 registros en perros, seguida por Entre Ríos, Córdoba, Santa Cruz, Chubut y Jujuy.
Síntomas, prevención y vigilancia sanitaria
Los síntomas compatibles incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor muscular, malestar general e ictericia, manifestada como coloración amarillenta de piel u ojos. La consulta temprana permite evaluar el cuadro y reducir riesgos asociados a complicaciones.
El 78% de los casos humanos corresponde a varones y la mediana de edad se ubica en 38 años. La mayor carga de enfermedad se concentra entre los 20 y los 49 años, con 67% del total notificado.
Las medidas de prevención incluyen evitar el contacto directo con agua estancada, barro o zonas inundadas, especialmente ante heridas en la piel. También se recomienda usar botas, guantes y ropa protectora en tareas rurales, limpieza, saneamiento o exposición ambiental.
El control de roedores exige mantener patios limpios, retirar basura acumulada y almacenar alimentos en recipientes cerrados. Estas acciones reducen condiciones favorables para la proliferación de animales infectados y disminuyen la contaminación del ambiente.
La vigilancia sanitaria se desarrolla mientras Argentina registra mayor circulación de virus respiratorios, impulsada principalmente por influenza A H3N2. La positividad de virus respiratorios pasó de 33,3% a 42,2% en las últimas semanas informadas.
El Ministerio de Salud de la Nación mantiene apoyo técnico a las jurisdicciones y coordina diagnósticos mediante la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán. La información epidemiológica reúne casos humanos, registros en animales y factores ambientales asociados al contagio.
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