
Foto: CONICET
Bajo campos ganaderos del sur de Buenos Aires podrían conservarse minerales capaces de ampliar la presencia argentina en las tecnologías del siglo XXI. Investigadores estudian antiguas costas enterradas para determinar si allí existen concentraciones relevantes de elementos utilizados en vehículos eléctricos, aerogeneradores y equipos electrónicos.
La investigación todavía no confirma depósitos comercialmente explotables, pero abre una ruta geológica poco estudiada dentro del país. Su importancia radica en identificar recursos cuya demanda podría duplicarse durante las próximas dos décadas, mientras su refinamiento permanece concentrado en pocos países.
Un equipo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) conduce el proyecto junto con la Universidad Nacional de La Plata. Las primeras tareas se desarrollan en Carmen de Patagones, provincia de Buenos Aires, donde existen registros de arenas negras asociadas con minerales pesados.
Ernesto Schwarz, director del Centro de Investigaciones Geológicas, coordina el relevamiento financiado por el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires. El trabajo estudia paleocostas formadas entre 8.000 y 100.000 años atrás, actualmente cubiertas por sedimentos y alejadas de las playas modernas.
Minerales pequeños con un papel decisivo
Las tierras raras reúnen 17 elementos químicos metálicos, principalmente lantánidos, empleados en industrias energéticas, digitales, automotrices, aeroespaciales y electrónicas. Aunque se encuentran distribuidas en la corteza terrestre, pocas veces aparecen en concentraciones suficientes para justificar una explotación económicamente viable.
"Cuando hablamos de tierras raras, hablamos de un conjunto de elementos de la tabla periódica conocidos generalmente como lantánidos", explicó Schwarz. Entre ellos aparece el neodimio, utilizado para producir imanes permanentes de alto rendimiento destinados a motores eléctricos y turbinas eólicas.
Estos imanes permiten fabricar motores más compactos, eficientes y potentes, sin requerir electricidad para mantener su magnetismo. También intervienen en dispositivos electrónicos, equipamiento industrial y tecnologías relacionadas con la generación renovable y la movilidad eléctrica.
La relevancia económica surge de una cadena productiva compleja, compuesta por extracción, concentración, separación, refinamiento y fabricación industrial. Encontrar minerales constituye apenas el primer paso, porque luego deben evaluarse volumen, calidad, costos, infraestructura disponible y posibles efectos ambientales.
CONICET
Argentina posee una producción consolidada de litio, aunque dispone de información limitada sobre minerales portadores de tierras raras. Un resultado favorable podría ampliar su inventario geológico, orientar nuevas investigaciones y aportar datos para futuras decisiones productivas y regulatorias.
Arenas negras orientan la exploración
Los minerales pesados pueden concentrarse cuando corrientes antiguas transportan partículas y depositan los materiales más densos en determinados ambientes costeros. Su color oscuro forma acumulaciones conocidas como arenas negras, consideradas un indicador inicial para seleccionar zonas de estudio.
"Hay registros de playas de arenas negras en la costa de Carmen de Patagones, al sur de la provincia de Buenos Aires", señaló Schwarz. Los investigadores eligieron paleocostas enterradas para evitar intervenciones sobre playas actuales, dunas y ecosistemas utilizados por comunidades y actividades turísticas.
Las muestras obtenidas durante las excavaciones atraviesan análisis químicos, geoquímicos y mineralógicos en laboratorios del Centro de Investigaciones Geológicas. Los resultados permitirán conocer su composición, cuantificar minerales pesados y establecer si existen concentraciones suficientes para continuar las evaluaciones.
Posteriormente, el equipo elaborará mapas interactivos con la ubicación, antigüedad y concentración registrada en cada ambiente sedimentario. Esas herramientas podrían orientar proyectos de prospección, normas ambientales y manuales de buenas prácticas antes de cualquier explotación eventual.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS