Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Casa Rosada
Una nueva ruta para llevar sangre al corazón cambió el tratamiento de la enfermedad coronaria y dio origen a una de las cirugías cardíacas más difundidas. La técnica fue desarrollada por René Favaloro, médico argentino cuya contribución quedó asociada al bypass coronario moderno.
El 9 de mayo de 1967, en Cleveland, Estados Unidos, Favaloro realizó en Cleveland Clinic una intervención considerada el primer bypass coronario de la era moderna. El procedimiento utilizó un injerto de vena safena, extraída de la pierna, para llevar sangre hacia arterias coronarias afectadas por obstrucciones.
La enfermedad coronaria ocurre cuando las arterias encargadas de irrigar el músculo cardíaco se estrechan o bloquean. Esa reducción del flujo sanguíneo puede provocar dolor de pecho, infarto, arritmias y otros cuadros graves vinculados al funcionamiento del corazón.
Favaloro propuso una solución directa para un problema crítico: crear un puente alrededor del tramo obstruido. El bypass aortocoronario conectaba una nueva vía de circulación para que la sangre llegara al músculo cardíaco por otro camino.
La técnica fue revolucionaria porque cambió el enfoque frente a obstrucciones coronarias severas. Antes de su aplicación, las opciones terapéuticas eran más limitadas para pacientes con enfermedad coronaria avanzada y compromiso del flujo sanguíneo.
Cleveland Clinic identifica a Favaloro como pionero de la cirugía de bypass coronario en 1967. La institución describe el procedimiento como un injerto de vena safena desde la pierna hacia arterias coronarias enfermas, destinado a aumentar el flujo sanguíneo al corazón.
El avance también dependió del desarrollo previo de la angiografía coronaria, técnica asociada al cardiólogo Mason Sones. Esa herramienta permitió observar con mayor precisión las arterias coronarias y ubicar las zonas afectadas antes de planificar la cirugía.
La cirugía de revascularización miocárdica modificó el pronóstico de pacientes con arterias coronarias bloqueadas. Al recuperar el flujo sanguíneo, el procedimiento permitió tratar casos graves y reducir síntomas asociados a la falta de irrigación cardíaca.
Con el tiempo, el bypass incorporó otros conductos además de la vena safena. Cirujanos cardiovasculares también utilizaron arterias mamarias y otros injertos, según las condiciones del paciente y la anatomía de las lesiones coronarias.
El concepto central se mantuvo desde la operación pionera de Favaloro. La intervención rodea la obstrucción y restablece la llegada de sangre a zonas del corazón comprometidas por la enfermedad coronaria.
La Fundación Favaloro, institución médica creada por René Favaloro en Buenos Aires, sostiene que el procedimiento cambió radicalmente la historia de esa enfermedad. Asimismo, el bypass fue la técnica que el médico argentino perfeccionó y universalizó tras su experiencia quirúrgica en Cleveland.
A 59 años de aquella operación, el bypass coronario sigue como una opción quirúrgica en casos complejos de enfermedad coronaria. Su vigencia se explica por el mismo principio aplicado en 1967: abrir un camino alternativo para que el corazón reciba sangre cuando una arteria no puede hacerlo.