Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Gobierno de Argentina
Vaca Muerta, una de las mayores reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo, cerró 2025 con un récord histórico de producción petrolera. El bloque Loma Campana, operado por la estatal YPF en asociación con Chevron, alcanzó los 103 mil barriles diarios y se convirtió en el área con mayor volumen extraído de Argentina. Este desempeño se inscribe en un contexto regional de estabilidad energética y mejora en los indicadores económicos del país sudamericano.
Situada en la provincia de Neuquén, a unos 180 kilómetros de su capital, Loma Campana se consolidó como el principal desarrollo de shale oil en América Latina. Con cerca de 750 pozos activos, fue el primer bloque dentro de Vaca Muerta en superar el umbral de los 100 mil barriles diarios. De acuerdo con estimaciones oficiales, su volumen recuperable se ubica entre 561 y 805 millones de barriles, lo que lo posiciona dentro de las concesiones más grandes a nivel internacional.
A lo largo de 2025, la actividad en la formación neuquina representó el 67% del total de petróleo producido en el país. En ese periodo, se perforaron 30 nuevos pozos, elevando a 4.355 el número de pozos activos en Argentina. Según la Secretaría de Energía, esta expansión operativa coincidió con un aumento de las exportaciones energéticas, que superaron los 10.000 millones de dólares en el año.
Durante los primeros once meses de 2025, el sector energético registró un superávit comercial de 6.911 millones de dólares. Solo en noviembre, las exportaciones del rubro alcanzaron los 1.008 millones, con un saldo mensual positivo de 858 millones. Este desempeño permitió reducir las importaciones de energía y fortaleció el ingreso neto de divisas, en un momento en que el país enfrenta obligaciones financieras significativas.
A nivel internacional, Vaca Muerta continúa atrayendo inversiones extranjeras y posicionándose como un proveedor confiable de crudo no convencional. La infraestructura portuaria de la provincia de Buenos Aires, particularmente el puerto de Coronel Rosales, operó cerca de cinco millones de toneladas de petróleo crudo en los primeros nueve meses del año. El crecimiento en logística y exportación refuerza el papel estratégico del yacimiento en los flujos energéticos del Cono Sur.
El impacto operativo también se reflejó en el empleo, transporte y construcción. De acuerdo con el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG), el desarrollo de una nueva fase en Vaca Muerta requerirá hasta 240.000 personas en tareas de construcción y cerca de 600 millones de horas de trabajo. Esto incluye nuevas rutas, ductos y estructuras industriales para sostener la expansión proyectada en petróleo y gas natural.
Con una inflación interanual del 31,5% en diciembre y una proyección de crecimiento del 4% para 2026, según el Banco Mundial, los indicadores energéticos se integran a una recuperación económica gradual. Si bien el país continúa enfrentando desafíos estructurales, el rendimiento en Vaca Muerta ofrece señales relevantes para la región y el mercado global de hidrocarburos.