Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Instagram: Javier Milei
El debate en torno al rol del empresariado argentino tomó un giro inesperado tras una serie de declaraciones que colocaron a tres figuras clave del sector industrial en el centro de la polémica. En medio de la apertura comercial impulsada por el Gobierno, el presidente Javier Milei utilizó su cuenta oficial de X para criticar con ironía a los empresarios Paolo Rocca (Techint), Javier Madanes Quintanilla (Fate y Aluar) y Roberto Méndez (Neumen), a quienes rebautizó con apodos y acusó de haber operado dentro de un "sistema corrupto".
Desde Buenos Aires, el mandatario escribió: "Agradezco profundamente con todo mi alma, las contribuciones enormes hechas por Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja en los últimos 30 días. Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de bien. Muchas gracias por este gran aporte al despertar de un País que, pese a estos delincuentes, quiere ser grande nuevamente".
Los cuestionamientos surgieron tras una serie de acontecimientos que involucraron a las empresas dirigidas por los mencionados industriales. Uno de los focos del conflicto fue la licitación de caños para el gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro. La misma fue adjudicada a la empresa india Welspun, que presentó una oferta 25% inferior a la de Tenaris, filial de Techint. Desde el grupo argentino, en cambio, señalaron una situación de competencia desleal debido al uso de insumos chinos y a las menores cargas impositivas.
En paralelo, se sumó la controversia por el cierre de la planta de Fate, anunciado por Javier Madanes Quintanilla el 18 de febrero. La decisión, que dejó a más de 900 trabajadores sin empleo, fue comunicada un día antes del debate legislativo por la reforma laboral, generando sospechas en el entorno oficial. "Me sorprende muchísimo que esto se haya anunciado el día anterior al tratamiento de la reforma", declaró un funcionario gubernamental.
A esto se sumaron las declaraciones del CEO de Neumen, Roberto Méndez, quien afirmó que durante los años de restricciones a las importaciones, los neumáticos tenían márgenes de ganancia elevados. "Eran carísimas, hay que reconocerlo. Yo digo que estaban robando las multinacionales y nosotros, los empresarios, porque teníamos un mercado que no era real. Nunca ganamos tanta plata como cuando nos permitieron hacer lo que estábamos haciendo", sostuvo en el canal Ahora Play.
El mandatario replicó sus palabras y añadió: "DEDICADO A LOS DELINCUENTES QUE HACEN DEL NACIONALISMO BARATO UNA BANDERA PARA ROBAR A LOS ARGENTINOS DE BIEN".
La disputa entre el Gobierno y estos sectores empresariales marca una nueva tensión entre el discurso promercado y los beneficios históricos de determinados actores económicos. Si bien Milei promovió una política de desregulación y apertura, también fue enfático en señalar lo que considera distorsiones heredadas del modelo anterior.