
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
El acceso de animales enfermos a cannabis medicinal entró en una etapa regulada en una provincia argentina. Mendoza creó un registro específico para que veterinarios habilitados indiquen tratamientos, documenten dosis y sigan la evolución clínica de cada paciente animal.
Mendoza, provincia ubicada en el oeste de Argentina, reglamentó el Registro y Programa de Acceso a Cannabis Medicinal para Pacientes Veterinarios. El esquema, conocido como REPROVET, quedó incorporado al marco de la Ley Provincial 9.617 sobre cannabis medicinal y cáñamo industrial.
La decisión convierte a Mendoza en la primera jurisdicción argentina con una regulación específica para el uso veterinario del cannabis medicinal. La norma ordena la prescripción, el cultivo, la producción controlada, el transporte y el seguimiento de tratamientos destinados a animales.
El Gobierno provincial informó: "El programa regula el acceso, la prescripción, el cultivo, la producción controlada y el seguimiento de tratamientos destinados a animales, bajo supervisión de médicos veterinarios habilitados".
Cómo funcionará el registro
La normativa incorpora el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores, obligatorio para profesionales autorizados a indicar estos tratamientos. Para participar, tendrán que contar con matrícula vigente y acreditar formación específica en medicina cannabinoide veterinaria.
Cada veterinario habilitado deberá cargar historias clínicas, diagnósticos, dosis indicadas y controles periódicos de los animales bajo tratamiento. La inscripción tendrá una vigencia de tres años y podrá renovarse si el profesional mantiene los requisitos exigidos.
El sistema también registrará a los animales bajo tratamiento, sus tutores responsables y los cultivadores autorizados por la provincia. Asociaciones civiles y fundaciones de bienestar animal podrán participar si acreditan personería jurídica y designan responsables técnicos.
Quienes estén a cargo de los animales podrán administrar preparados recetados, sin quedar habilitados para cultivar cannabis medicinal. La producción quedará reservada a veterinarios registrados, asociaciones civiles y fundaciones autorizadas, con cupos vinculados a pacientes identificados.
Todo cultivo autorizado deberá cumplir con trazabilidad, control de calidad, georreferenciación e informes periódicos ante las autoridades provinciales. Los derivados para uso veterinario deberán analizarse en laboratorios acreditados e incluir información sobre su perfil cannabinoide.
Qué cambia para los animales
La regulación busca que los tratamientos con cannabis medicinal tengan receta profesional, dosis documentadas y productos con control sanitario. Ese esquema reduce la circulación de preparados sin seguimiento clínico y establece responsabilidades en cada etapa del proceso.
En animales, estos tratamientos se usan para dolor crónico, dolor agudo, trastornos neurológicos, ansiedad, estrés y epilepsia. También aparecen en cuidados paliativos, afecciones dermatológicas y cuadros donde la medicación tradicional resulta insuficiente.
La norma no presenta el cannabis medicinal como una terapia general para cualquier enfermedad animal. Su aplicación dependerá de la evaluación veterinaria, el diagnóstico específico y la evolución registrada durante el tratamiento indicado.
Mendoza también incorporó mecanismos de fiscalización, auditoría y control sanitario para supervisar el cumplimiento del programa. La provincia podrá aplicar sanciones, suspender permisos o revocar inscripciones cuando detecte incumplimientos graves en el sistema.
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