
Foto: Camara de Diputados
La Ley Hojarasca obtuvo media sanción en Diputados y ahora depende del Senado para transformar una extensa lista de derogaciones en cambios legales concretos. La iniciativa apunta a quitar normas antiguas, reducir obligaciones administrativas y ordenar reglas consideradas superadas dentro del sistema jurídico.
En Argentina, la cámara baja aprobó este miércoles 20 de mayo el proyecto con 138 votos afirmativos, 96 negativos y nueve abstenciones. El trámite legislativo continuará en la cámara alta, donde el proyecto necesita aprobación para convertirse en ley.
Su denominación formal es Ley de Derogación de Legislación Obsoleta, aunque el debate público la identifica como Ley Hojarasca. El nombre resume la intención de retirar normas acumuladas que, para el Gobierno, perdieron aplicación práctica o fueron reemplazadas por legislación posterior.
Qué leyes quedan bajo revisión
El proyecto agrupa derogaciones y modificaciones en normas sustituidas, reglas sin uso, obligaciones burocráticas y organismos sin funcionamiento actual. También alcanza disposiciones afectadas por cambios tecnológicos, regulaciones de gobiernos anteriores y financiamiento estatal destinado a entidades vinculadas al sector público.
Dentro del listado figura la ley que autorizaba las transmisiones de televisión a color. La norma quedó desactualizada porque la actividad ya está cubierta por marcos modernos de comunicación y no requiere una autorización legislativa específica.
Otra disposición señalada es la ley del carnet de mochilero, vinculada a personas que se desplazaban con fines turísticos y solicitaban ayuda de terceros. Su derogación se plantea porque imponía una identificación obligatoria para circular, un punto asociado al derecho de libre tránsito.
El proyecto también incluye la ley sobre registro de palomas mensajeras de carrera, que obligaba a constatar nacimiento y matrícula. Esa obligación quedaría eliminada por considerarse una intervención estatal innecesaria sobre una actividad asociativa privada.
Un cuarto ejemplo es la legislación sobre microfilmación en organismos estatales y militares. Esas reglas respondían a métodos antiguos de archivo documental, desplazados por tecnologías digitales y sistemas administrativos más recientes.
Qué cambia si se convierte en ley
El cambio central consistiría en retirar normas que seguirían figurando como vigentes dentro del sistema legal argentino. Para ciudadanos, empresas y organismos públicos, el efecto principal sería eliminar obligaciones, autorizaciones o registros asociados a leyes sin aplicación práctica.
Otra parte del proyecto alcanza normas que ordenaban reportes, permisos o estructuras específicas para actividades públicas y privadas. Esas derogaciones quitarían obligaciones vinculadas con mapas en etiquetas, obras privadas interrumpidas, turismo, teatro, cultura y transporte.
Una parte de la iniciativa modifica financiamiento público, porque el Círculo de Legisladores y la Federación Argentina de Municipios seguirían funcionando con recursos propios. El proyecto también prevé mantener beneficios ya reconocidos bajo el padrinazgo presidencial antes de la entrada en vigencia.
La propuesta no crea un nuevo código completo ni sustituye todo el sistema legal. Opera sobre leyes puntuales y elimina disposiciones que continuarían formalmente vigentes si el Senado no aprueba su derogación.
El debate continuará en el Senado después de la media sanción obtenida en Diputados. Si la cámara alta aprueba el proyecto, las derogaciones entrarían en vigencia al día siguiente de su publicación oficial.
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