Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
H&M se prepara para dar un paso que el mercado argentino espera desde hace años y que vuelve a mover al negocio local de la indumentaria. La cadena sueca negocia la apertura de su primera tienda propia en el país y su posible desembarco ya figura entre los movimientos más observados del sector durante 2026.
Las conversaciones avanzan alrededor de un local en un shopping porteño de alto tránsito, con Alto Palermo entre las ubicaciones que concentran mayor expectativa. Aunque la operación todavía no fue cerrada, el avance de las tratativas ubica a la marca en una etapa concreta dentro de un mercado que vuelve a captar el interés de marcas internacionales.
Más allá de un nuevo punto de venta, el movimiento cobra peso por el alcance internacional de la compañía. Fundada en 1947, H&M cuenta con cerca de 4.000 tiendas en más de 79 países y desarrolla una oferta que incluye indumentaria, accesorios, calzado, cosméticos y productos para el hogar.
Ese volumen le da otra dimensión a su ingreso en Argentina, porque se trata de una empresa con fuerte reconocimiento internacional, precios accesibles y alta rotación de colecciones. Su instalación formal podría ampliar la oferta para consumidores locales y elevar la competencia en un segmento que ya muestra señales de mayor actividad.
Otro aspecto central del proyecto está vinculado con la modalidad elegida para ingresar al mercado argentino en esta nueva etapa comercial. La compañía evalúa operar de forma directa, sin representantes ni socios locales, con un formato de tienda amplio y alineado con el esquema que ya utiliza en otros países de la región, entre ellos Chile y Uruguay.
Ese formato suele implicar una apuesta más sólida, porque demanda estructura propia, superficie comercial considerable y una estrategia sostenida en el tiempo. También puede empujar nuevas decisiones en logística, empleo comercial, ocupación de locales y desarrollo de espacios dentro de los principales centros de compras.
Antes de esta negociación, la presencia de H&M en Argentina había sido limitada y sin una operación oficial con tiendas propias. Desde fines del año pasado, algunas prendas comenzaron a venderse en sucursales de Coto, en una señal previa que anticipó un interés más concreto por ganar presencia formal en el mercado local.
La posible apertura de H&M no aparece aislada dentro del mapa actual de la moda y se suma a una serie de movimientos recientes. En las últimas semanas, varias firmas activaron planes de regreso, expansión o desembarco en centros comerciales y corredores urbanos de Buenos Aires y otras plazas del país.
Mango anticipó su vuelta al mercado argentino después de más de dos décadas y prevé abrir cinco locales en cinco años. Bestseller también anunció su llegada con Jack & Jones, Only y Balmohk, dentro de un plan que contempla una inversión de US$50 millones y una expansión gradual en distintas ubicaciones.
Superdry eligió a Argentina como base para su reconversión regional y proyecta invertir entre US$40 y US$50 millones durante sus primeros cuatro años. Farm Rio, por su parte, ya abrió en Buenos Aires y planea sumar entre ocho y diez tiendas adicionales entre Argentina y Uruguay.