
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
La jubilación dejó de marcar el retiro laboral para una parte creciente de personas mayores. La necesidad de sostener ingresos empuja a más trabajadores a permanecer activos, muchas veces en ocupaciones informales, independientes o de baja estabilidad.
En Argentina, al cuarto trimestre de 2025, las personas de 65 años y más representaron el 5,1% del total de ocupados en aglomerados urbanos. El dato surge de un estudio de Politikon Chaco, basado en la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos.
Dicho fenómeno alcanzó a 686.160 ocupados mayores de 65 años en 2025, frente a 517.441 registrados en 2016. Ese salto implica un crecimiento del 32,6%, por encima del avance general del empleo urbano, que fue del 17,8% en el mismo período.
La participación laboral de este grupo también llegó a niveles máximos dentro de la serie. La tasa de actividad alcanzó 18,9% y la tasa de empleo llegó a 18,1%, ambas en su registro más alto desde 2016.
El cuentapropismo gana peso entre mayores de 65 años
El trabajo por cuenta propia se convirtió en la principal forma de ocupación para las personas de 65 años y más. En 2025 concentró el 48,1% del empleo del segmento, su mayor nivel desde el inicio de la serie analizada.
Los asalariados representaron el 43,2% del total, mientras los patrones explicaron el 7,2% y los familiares sin remuneración llegaron al 1,5%. La comparación con 2016 muestra una baja relativa de empleos asalariados y posiciones patronales.
Politikon Chaco señaló: "La expansión del cuentapropismo entre los adultos mayores aparece así más vinculada a estrategias de supervivencia económica que a una transición voluntaria hacia formas más flexibles de empleo". La frase apunta al vínculo entre ingresos previsionales insuficientes y prolongación de la vida laboral.
La construcción concentró el 12,7% de los cuentapropistas mayores de 65 años durante 2025. Le siguieron el comercio de alimentos, bebidas y tabaco, con 11,3%, y las actividades jurídicas y contables, con 7,8%.
Otros rubros con presencia relevante incluyen comercio minorista, reparación de efectos personales, atención de la salud, transporte de pasajeros y servicios gastronómicos. La distribución muestra participación en oficios, comercio y tareas físicamente demandantes, además de actividades profesionales.
La informalidad aumenta entre asalariados mayores
La precariedad también avanzó entre quienes siguen trabajando en relación de dependencia después de los 65 años. Entre los asalariados de esa edad, la informalidad llegó al 55,7% en 2025, frente al 47,0% registrado en 2016.
El informe destacó que esta evolución "refleja un avance de la precarización laboral entre quienes continúan activos pese a haber alcanzado la edad jubilatoria". Solo entre 2024 y 2025, los asalariados formales del segmento cayeron 11%, mientras los informales crecieron 21,2%.
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