UE expulsa al biodiésel argentino y deja USD 350 millones al borde del colapso

 30-01-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Europa modificó sus reglas sobre biocombustibles y marcó un quiebre en el comercio exterior de Argentina: a partir de una nueva clasificación ambiental, el biodiésel de soja quedó fuera del sistema energético de la Unión Europea, su principal y único mercado de exportación. La medida representa un freno inmediato a las ventas y una amenaza económica para la industria local, con pérdidas estimadas en USD 350 millones al año.

La normativa fue publicada por la Comisión Europea y actualiza los criterios sobre el riesgo de cambio indirecto de uso del suelo (ILUC, por sus siglas en inglés). Esta revisión establece que los biocombustibles elaborados con soja pasan a considerarse de "alto riesgo ambiental", una categoría que impide su ingreso al bloque. Hasta ahora, esa restricción se aplicaba únicamente al aceite de palma.

Durante 2025, Argentina exportó a la Unión Europea unas 280 mil toneladas de biodiésel de soja, generando divisas por aproximadamente USD 350 millones. A ello se sumaron 45 mil toneladas de aceite de soja para uso industrial, por un valor adicional de USD 50 millones. La exclusión dispuesta por Bruselas cierra el único canal internacional viable para este producto, ya que no existen otros mercados de escala comparable.

Además del impacto inmediato, el cierre europeo impide a Argentina aprovechar su cuota total asignada de 1,2 millones de toneladas anuales. Según estimaciones del sector, si ese cupo se cumpliera plenamente, las exportaciones podrían ascender a unos USD 1.400 millones por año.

El documento europeo no afecta otros subproductos como la harina de soja —uno de los principales ítems de exportación nacional—, pero sí establece que el único aceite vegetal permitido para biocombustibles será el de colza, cultivado dentro del propio bloque. Esto marca una orientación clara hacia el reemplazo de importaciones por producción local bajo estándares internos de sostenibilidad.

La decisión fue publicada pocas semanas después de la firma del acuerdo birregional entre la Unión Europea y el Mercosur, celebrado en Asunción el 17 de enero. Dicho tratado incluía compromisos de acceso comercial, reducción de aranceles y mayor integración. Sin embargo, la imposición de restricciones ambientales sin consenso previo genera incertidumbre sobre la implementación real del pacto.

Esta normativa sobre ILUC afectaría también a otros países productores como Brasil y Estados Unidos, lo que refuerza la posibilidad de un reclamo multilateral. En el plano local, organismos técnicos del Gobierno argentino evalúan llevar el caso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y activar mecanismos previstos en el acuerdo con la Unión Europea.

La lista de productos agrícolas afectados por políticas ambientales o comerciales del bloque incluye carnes, lácteos, azúcar, miel, maíz y arroz, entre otros.




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