El 72% de trabajadores afirma tener un vínculo fuerte con su jefe directo, clave para sostener equipos diversos frente a la automatización, según el WEF
En medio de un entorno laboral con una pronunciada tendencia a la automatización y la reorganización de carreras, los mandos medios emergen como figuras centrales en la adaptación de las organizaciones. De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF) publicado, el 72% de los trabajadores reporta una relación sólida con su jefe directo, frente al 64% registrado en 2025.
Mientras la confianza en los líderes corporativos descendió de 77% a 72%, los vínculos entre empleados y sus gerentes inmediatos se fortaleció. Esta tendencia posiciona a los managers como "arquitectos de confianza" en un escenario caracterizado por incertidumbre económica, disrupción tecnológica y coexistencia de múltiples generaciones en un mismo espacio laboral.
La función de los mandos intermedios ya trasciende la gestión operativa. Los jefes en las organizaciones son quienes crean las condiciones para que equipos diversos aprendan entre sí. En ese contexto, el 95% de los empleadores considera que una fuerza laboral multigeneracional impulsa la productividad, y el 74% de los trabajadores reconoce que recurrir a colegas de distintas edades amplía sus perspectivas.
El intercambio intergeneracional también se refleja en la adquisición de habilidades clave. Un 78% de los empleados aprende habilidades interpersonales de compañeros mayores, mientras que el 72% adquiere conocimientos en inteligencia artificial de colegas más jóvenes. Este flujo bidireccional de conocimiento, facilitado por los managers, contribuye a cerrar la brecha de confianza entre generaciones y favorece entornos laborales resilientes, refiere el WEF.
Así, la necesidad de adaptación no es menor. Las proyecciones para 2026 desde Davos, Suiza, muestran un mercado laboral en transformación, en el cual la estabilidad ya no depende exclusivamente de estructuras jerárquicas o trayectorias lineales. En este contexto, los mandos medios actúan como estabilizadores humanos dentro de sistemas cada vez más tecnológicos, promoviendo cohesión, aprendizaje y movilidad interna.
En entrevista para NotiPress con Haig Hanessian, directivo de Cognition, señaló de manera indirecta que el avance de la inteligencia artificial incrementa la necesidad de líderes intermedios capaces de traducir decisiones tecnológicas en prácticas operativas claras, alineadas con las capacidades humanas. Bajo este enfoque, los managers no solo coordinan equipos, también funcionan como intermediarios entre sistemas automatizados y personas, asegurando adopción efectiva, continuidad operativa y confianza interna en entornos laborales cada vez más impulsados por software avanzado. Esto se mantiene en línea con la información expuesta por el WEF. Para Hanessian, es el pensamiento crítico una clave de éxito en los mandos directivos de las empresas que adoptan IA.
De cara al futuro, el Foro Económico Mundial plantea que estos líderes deben ser considerados como parte crítica de cualquier estrategia de transformación laboral. Además de brindar contención emocional en períodos de cambio, también facilitan el desarrollo de capacidades que permiten al talento adaptarse a nuevas exigencias.
El fortalecimiento del rol del manager representa, según el estudio, una de las tres claves para alinear las expectativas de empleadores y trabajadores. Junto a la integración efectiva de la inteligencia artificial y la flexibilización de trayectorias profesionales, su liderazgo interpersonal resulta indispensable para consolidar entornos de trabajo más colaborativos, diversos y sostenibles.