Vaisala presenta Origo, una solución de medición precisa para disminuir el uso energético en centros de datos y mejorar la eficiencia térmica
El crecimiento exponencial de los centros de datos, impulsado por la inteligencia artificial, la nube y la digitalización global, ha intensificado la presión sobre el consumo energético. En este contexto, la eficiencia operativa, especialmente en el sistema de enfriamiento, se ha transformado en un componente estratégico para garantizar la sostenibilidad y controlar los costos de operación.
Según estimaciones del sector, actualmente existen más de siete millones de centros de datos en el mundo, con alta concentración en regiones como Estados Unidos y Europa. Aunque tecnologías como el enfriamiento líquido están avanzando, el sistema de enfriamiento por aire continúa siendo predominante en la mayoría de estas instalaciones.
Este modelo de enfriamiento tiene implicaciones directas en el consumo de energía, el cual representa cerca del 2% de la demanda global. Se prevé que esta cifra aumente significativamente hacia 2030, conforme se expande la infraestructura de servicios digitales. En ese marco, la precisión en la medición de parámetros térmicos se vuelve crítica para reducir el consumo innecesario de energía y proteger la estabilidad operativa.
En respuesta a este desafío, la empresa finlandesa Vaisala presentó la solución Origo, una plataforma de medición diseñada para optimizar el uso energético en centros de datos mediante la detección precisa de temperatura y humedad. Esta herramienta permite minimizar el desperdicio energético asociado al enfriamiento y mejorar el control ambiental en entornos críticos.
Daniel Jiménez, gerente de Ventas de Vaisala, comentó a NotiPress: "En un centro de datos de 10 megawatts, una desviación tan pequeña en la medición de temperatura puede traducirse en cientos de miles de dólares anuales en energía de enfriamiento desperdiciada". Esta afirmación destaca el impacto financiero que puede tener un error térmico de solo 0.5 grados Celsius en instalaciones de gran escala.
Además de su aplicación en centros de datos, Origo fue desarrollada como una plataforma modular capaz de adaptarse a entornos con altos estándares de control climático, como salas limpias en la industria farmacéutica, fabricación de semiconductores y laboratorios de ciencias de la vida. En estos contextos, un error de medición también puede afectar la integridad de los productos o resultados experimentales.
Al permitir la corrección del llamado "error de medio grado" de forma sistemática, Origo ofrece a los operadores la posibilidad de evitar el desperdicio energético de forma continua. Su diseño modular y la estabilidad de sus sensores buscan facilitar su integración en entornos exigentes y con requisitos en constante evolución.
Origo fue lanzado como una solución práctica para los operadores que buscan reducir riesgos, optimizar recursos y mejorar la eficiencia energética en infraestructuras tecnológicas críticas.