Universidades se ven forzadas a cambiar su modelo por la IA y el aprendizaje permanente

La inteligencia artificial y la educación de adultos ponen a prueba a las universidades

IFE Conference 2026 advierte que universidades deben reinventarse con educación continua, inclusión y modelos flexibles ante impacto de la inteligencia artificial

Universidades de América Latina enfrentan una presión estructural creciente para actualizar o construir un nuevo modelo educativo ante el impacto de la inteligencia artificial, la educación de adultos y la transformación del mercado laboral. Durante la 12ª edición del Institute for the Future of Education Conference 2026, especialistas coincidieron en que la relevancia universitaria depende de cambios profundos y no de ajustes marginales.

IFE Conference 2026 se celebró en Monterrey, Nuevo León, el 27 de enero de 2027, con la participación del Instituto Tecnológico de Monterrey y actores del ámbito académico, financiero y multilateral. El encuentro planteó una pregunta central: cómo pueden las universidades mantenerse influyentes, sostenibles y socialmente legítimas en el siglo XXI.

José Escamilla, director asociado del Institute for the Future of Education, señaló que el instituto concentra su trabajo en la educación de adultos y en la denominada "última milla del talento". Explicó que el aprendizaje permanente resulta relevante tanto para personas con formación universitaria previa como para quienes nunca accedieron a ese nivel educativo.

Michael Fung, director ejecutivo del IFE, afirmó que las universidades conservan una posición de confianza social, aunque advirtió que dicha legitimidad solo se mantendrá si evolucionan hacia centros de aprendizaje a lo largo de la vida. Indicó que el aprendizaje flexible y modular representa una condición necesaria para responder a trayectorias laborales cambiantes.

Durante el encuentro, fueron varias las citas a experiencias internacionales. Casos como Singapur mostraron que la articulación entre universidad, industria y políticas públicas permitió construir ecosistemas de habilidades con impacto económico y social, orientados a distintas etapas de la vida laboral.

Por su parte, la inteligencia artificial apareció como uno de los ejes más relevantes del debate. Mercedes Mateo Díaz, jefa de la división de educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), advirtió que la tecnología obliga a cambiar el foco del modelo educativo y no solo a digitalizar procesos. Alertó sobre riesgos asociados a la "deuda cognitiva" y a la sustitución del pensamiento crítico por automatización acrítica.

Desde el panel fue señalada la disrupción generada por la IA con dimensiones cognitivas, sociales y éticas. La discusión dejó de centrarse en enseñar herramientas tecnológicas y se desplazó hacia la formación de personas capaces de convivir con sistemas automatizados sin perder habilidades profundas. En palabras simples, el pensamiento crítico en épocas de inteligencia artificial cobra un nuevo sentido y presiona a las universidades a afilar la pedagogía y los contenidos.

Inclusión y equidad fueron abordadas como condiciones de sostenibilidad institucional. Jessica González de Cosío, vicepresidenta de inclusión, integridad y cumplimiento del Tec de Monterrey, expuso que la rigidez de los modelos educativos y la falta de atención a estudiantes no tradicionales representan riesgos estructurales para las universidades de la región.

Selma Talha Jebri, directora de investigación y política en el World Innovation Summit for Education, afirmó que el éxito de estos estudiantes depende de la capacidad institucional para rediseñar políticas, pedagogías y sistemas de apoyo. Explicó que flexibilidad y pertinencia resultan elementos clave para reducir deserción y ampliar la base de talento.

Investigación aplicada también formó parte de la agenda. Javier Guzmán, vicepresidente de investigación del Tec de Monterrey, planteó la necesidad de priorizar soluciones con impacto local, regional y nacional por encima de métricas académicas tradicionales. Destacó que la investigación orientada a problemas reales fortalece vínculos con industria y genera oportunidades económicas.

IFE Conference se posicionó como un espacio de articulación entre universidades, gobiernos, sector privado y organismos internacionales. El anuncio de las Big Bold Initiatives reforzó una agenda orientada a la transformación institucional y a la construcción de ecosistemas de habilidades.

Educación de adultos y aprendizaje permanente fueron presentados como la columna vertebral del sistema educativo futuro. El consenso del foro apuntó a que las universidades que adopten este enfoque fortalecerán su legitimidad social y su relevancia económica.